14 de abril 2005 - 00:00

Jugador de Quilmes sigue detenido y deberá pagar fianza

El futbolista argentino de Quilmes Leandro Desabato fue arrestado hoy por la policía de Brasil, tras el partido contra San Pablo, por la Copa Libertadores por
lanzar insultos racistas contra el delantero de raza negra Grafite.

Desábato tendrá que pagar 10.000 reales (unos 10.000 pesos argentinos) para ser liberado, porque la acusación por insultos racistas "no requiere detención", según dispuso un juez brasileño, aunque los trámites para su excarcelación podrían extenderse hasta el lunes próximo.

Sin embargo, el zaguero seguirá detenido hasta mañana al mediodía, porque los directivos de su club no pudieron reunir el dinero de la fianza, que ascendía a 10.000 reales, dentro del horario administrativo judicial.

Si bien el jugador podrá seguir el proceso en libertad, las fuentes señalaron que no podrá abandonar Brasil de inmediato sino que su abogado deberá elevar un pedido a la justicia para regresar a la Argentina, trámite que podría resolverse mañana o el lunes.

La defensa del argentino fue asumida por el abogado penalista Carlos Pires Méndez, un letrado al que recurre habitualmente el consulado en San Pablo para asistir a detenidos argentinos en aquel distrito del centro de Brasil.
 

"Esto ocurre en Europa, en muchos lados. Esperemos que ahora vayan hasta el final. Es la primera vez que ocurre aquí", dijo el técnico de San Pablo, Emerson Leao.

Grafite volvió a denunciar hoy agresiones racistas por parte de jugadores de Quilmes, tal como había ocurrido en el partido jugado en Argentina, semanas atrás.

"Negro de mierda" fue el insulto lanzado, según Grafite, por el defensor Desabato, tras lo cual el delantero reaccionó y fue expulsado, en una acción en la que también recibió la tarjeta roja Claudio Arano, de los visitantes, a los 46' de juego. La transmisión de la cadena Globo de televisión también sostuvo que Desabato fue el autor de los insultos racistas contra el delantero de raza negra.

Precisamente Grafite había anunciado que no se tomaría revancha en el partido del Morumbí de San Pablo contra los jugadores de Quilmes que, con agresiones racistas, intentaron provocarlo en el juego de ida jugado en Argentina, que terminó 3-3.

Luego de aquel partido, la directiva de Quilmes envió una carta pidiendo disculpas a los jugadores de San Pablo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar