2 de febrero 2012 - 08:48

La FIFA se involucra en la tragedia de Egipto

Miles de hinchas se manifiestan en las calles de El Cairo.
Miles de hinchas se manifiestan en las calles de El Cairo.
A la vez que los motivos políticos explicarían las causas, la Federación Internacional del Fútbol Asociado demandó informes para evaluar el total de los hechos. Además, se decretaron tres días de duelo.

La FIFA aseguró que ha pedido a las autoridades de Egipto un "informe completo de los incidentes para evaluar qué ocurrió" en Port Said.

El presidente de FIFA, Joseph Blatter, mandó una carta a la EFA en la que expresa sus condolencias. "Mis pensamientos están con las familias de aquellos que perdieron la vida. Hoy es un día negro para el fútbol y debemos asegurarnos de que nunca más vuelva a suceder algo así", expresó Blatter en la misiva.


La violencia estalló el miércoles por la noche después de que el árbitro pitara el final del partido en el que Al Masry, un club de Puerto Said, infligió a Al Ahly su primera derrota (3-1) de la temporada.

En ese momento, cientos de hinchas del Al Masry invadieron el terreno de juego y empezaron a lanzar piedras y botellas contra los del Al Ahly. En total, 71 personas murieron y centenares resultaron heridas, un balance que convierte este partido en uno de los más mortíferos de la historia del fútbol.

En tanto, el primer ministro egipcio, Kamal Ganzuri, reconoció su responsabilidad política por los disturbios y dijo que está dispuesto a rendir cuentas si se lo piden.

"Estoy dispuesto a cumplir con cualquier instrucción que me pida rendir cuentas, porque sé que soy responsable políticamente", dijo Ganzuri en un discurso ante el Parlamento, que hoy celebra una reunión de urgencia para analizar los sucesos.

Por otro lado, el presidente del Parlamento egipcio, el islamista Saad Katatni, afirmó que la tragedia fue debida a "la deficiencia y la negligencia" de los cuerpos de seguridad.

Katatni, miembro del Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de los Hermanos Musulmanes, consideró que las fuerzas de seguridad "no cumplieron ni con su misión ni con su profesión por la falta de organización ante estos acontecimientos".

En una sesión de urgencia en el Parlamento, el político islamista señaló que "hubo advertencias sobre lo que podía pasar que fueron difundidas con tiempo suficiente, pero esos avisos no acertaron a alertar a los cuerpos de seguridad para que cumplieran su trabajo".

Y destacó que la "masacre" de anoche no es un incidente casual, sino que forma parte de una serie de sucesos que ha ocurrido en los últimos tiempos en el país.

Por ello, instó a los diputados a analizar estos altercados "dentro del marco de esta etapa transitoria histórica que atraviesa Egipto desde la revolución (que acabó con el régimen de Hosni Mubarak, hace ahora un año)", exhortó.

Tras el discurso del presidente de la Cámara Baja, los diputados guardaron un minuto de silencio por las víctimas y se enfrascaron en un debate sobre lo acontecido.

Por otra parte, el director de la seguridad de la ciudad egipcia de Puerto Said, Esam Samak, fue destituido de sus funciones.

Denuncian que había infiltrados en los incidentes

Un responsable del club egipcio Al Masry, Mohamed Sein, denunció la existencia de "baltaguiya" (matones) infiltrados entre los hinchas del equipo de la ciudad de Port Said, escenario de la mayor tragedia del fútbol egipcio.

"No entiendo cómo (los hinchas de Al Masry) pudieron hacer eso después de haber ganado. Creo que había 'baltaguiya' (matones) infiltrados que les empujaron a hacerlo", dijo Sein en el estadio de Port Said.

La salvaje batalla entre los aficionados del Al Masry y los del equipo rival, el cairota Al Ahly, estalló el árbitro pitó el final del partido, que acabó con victoria local (3-1), cuando los ultras locales invadieron el terreno de juego para golpear a los jugadores visitantes.

Sein explicó que hace unos días la dirección del club se reunió con los ultras para pedirles que dieran una buena recepción a los seguidores de Al Ahly y se comportaran de forma cívica, a lo que los hinchas del equipo local se comprometieron.

Decretaron luto por tres días

El presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas egipcias, Hussein Tantawi, decretó tres días de luto nacional por la muerte de las 71 personas.

Según informó la televisión estatal, el periodo de luto comenzó este jueves y se prolongará hasta el sábado. El Ministerio de Sanidad confirmó que el número de víctimas mortales asciende al menos a 71. Además hay cerca de un millar de heridos, 150 de ellos en condiciones críticas.

Tantawi se trasladó hasta un aeropuerto militar del este de El Cairo para recibir a los jugadores e hinchas que llegaron a bordo de aviones militares procedentes de Port Said.

El líder militar de Egipto aseguró que se llevará a cabo una investigación y que los culpables serán castigados. Según el ministro de Interior, Mohammed Ibrahim, fueron arrestadas 47 personas. Hasta la ciudad portuaria de Port Said fueron enviados soldados para reforzar las medidas de seguridad.

El recién elegido Parlamento egipcio se reunirá para debatir sobre lo ocurrido el miércoles durante el partido entre los equipos Al Ahly y Al Masri.

Los Hermanos Musulmanes, que integran el mayor grupo parlamentario, apuntaron en un comunicado en su página web a la acción de fuerzas relacionadas con el régimen del derrocado Hosni Mubarak.

El partido islamista pidió además al consejo militar gobernante que adopte todas las medidas necesarias para proteger a la población y reclamó una investigación sobre la responsabilidad de la policía en la escalada de violencia en el estadio.

Jugadores del Al Ahly aseguraron a medios locales que las fuerzas de seguridad no hicieron nada para protegerlos. Según el entrenador portugués del conjunto cairota, Manuel José, en el estadio había decenas de policías "pero todos desaparecieron de repente o no hicieron nada".

Un representante militar responsable de la seguridad pública rechazó cualquier reponsabilidad en declaraciones al diario "Al Tahrir". Según Ahmed Gamal, existía un buen plan de seguridad de cara al enfrentamiento deportivo pero fue imposible controlar el estallido de violencia. Gamal comparó lo ocurrido con el inicio de las protestas populares que hace un año provocaron la caída de Mubarak.

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