La lamentable reacción de Serena: "Me robaste un punto"

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De emociones viven las personas, en una permanente montaña rusa. Lo que por momentos es alegría y tranquilidad, de inmediato se transforma en amargura y descontrol. Serena Williams fue penalizada con un juego después de que llamó ladrón al juez de silla durante una prolongada discusión en la final femenina del US Open, antes de que Naomi Osaka obtuviera su primer título de Grand Slam.

El mayor problema para la legendaria estadounidense en el marcador es que fue superada por una versión más joven de ella misma en Osaka, una jugadora de 20 años que se convierte en la primera japonesa en obtener un título de Grand Slam.

La joven nipona pasó por encima de su rival por 6-2 y 6-4 en apenas una hora y 20 minutos en un encuentro en el que la menor de las Williams era favorita. Pero todo se desbandó. Recibió un warning en el segundo juego del segundo set por presuntamente recibir órdenes de su entrenador (en repeticiones se parecía que le da indicaciones) y fue penalizada con un juego tras el séptimo, al llamar "ladrón" al árbitro portugués Carlos Ramos.

"No hago trampas para ganar, prefiero perder", le dijo primero Serena al umpire, luego de ser advertida cuando cedía 15-40 en el segundo game.



Tras varios intercambios dialécticos entre juegos, la ganadora de 23 grandes (iba por el récord junto a la australiana Margaret Court) le exigió a Ramos que le pidiera disculpas por su advertencia y, luego de perder el séptimo (4-3) y de romper su raqueta contra el suelo, recibió un segundo warning y se enzarzó en una acalorada discusión.

"Has atacado mi carácter, esto está mal. Me debes una disculpa. Eres un mentiroso. Eres un ladrón, me has robado un punto", gritó muy enojada, para amenazar después: "Nunca más vas a volver a arbitrarme. Nunca".

Así, el umpire decidió sancionarla con la pérdida de un juego, pasando de perder 5-3 el segundo parcial a 5-3 en un abrir y cerrar de ojos.

Entonces, la estadounidense exigió la intervención de un supervisor arbitral, deteniendo el encuentro varios minutos. "Esto no es justo, esto no está bien. Esto es increíble", lamentó, entre lágrimas.

Tras la reanudación, Williams ganó su saque, pero Osaka no le dio opciones y acabó venciendo en una final en la que fue superior desde el principio.

"Ella ha jugado bien, es su primer Grand Slam y sé que están aquí animándome pero no vamos a arruinar este momento. Felicidades Naomi, que nadie silbe", pidió Williams en la ceremonia de entrega de premios al ver que el público abucheaba.

Williams ya fue descalificada en semifinales del torneo, en 2009, por conducta antideportiva frente a la belga Kim Clijsters, luego de amenazar a una juez de línea que le había señalizado una falta de pie cuando caía 6-4 y 6-5.

Ya en conferencia de prensa, la exnúmero 1 del mundo acusó a Ramos de sexista.

"He visto a otros hombres decir otras cosas a los jueces de silla. Estoy aquí luchando por los derechos de la mujer, por la igualdad de la mujer. Siento que, decirle 'ladrón' y ser penalizada con la pérdida de un juego por ello, es una decisión sexista. Nunca le ha quitado un juego a un hombre por decirle 'ladrón'", acusó.

"Pero voy a continuar luchando por las mujeres y por nuestra igualdad. Siento que al tener que pasar por esto, será un ejemplo para la próxima persona que tenga sentimientos y quiera expresarlos y quiera ser una mujer fuerte. Ellas van a poder hacerlo por lo que ha pasado hoy. A lo mejor no ha funcionado para mí, pero lo hará para la próxima", sentenció visiblemente emocionada.

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