5 de septiembre 2009 - 08:16

Messi, la esperanza del presente y el futuro

La historia de Lionel Messi contra Brasil es corta, es lógico porque apenas tiene 21 años, y variada. Todo lo bueno, goleador y victorioso que resultó en enfrentamientos con el "Scratch" en las divisiones juveniles, no pudo plasmarlo, aún, en la selección mayor.

En el campeonato Sudamericano de Colombia, clasificatorio al Mundial Sub-20 de Holanda, en 2005, la "Pulga" le anotó un gol a Brasil en la victoria 2-1 del Hexagonal Final. Argentina logró un tercer puesto que la clasificó a la Copa del Mundo en los Países Bajos.

Ya en el Mundial, Messi se destapó y fue elegido mejor jugador del torneo que ganó Argentina y resultó goleador con 6 tantos. Antes de ganarle a Nigeria 2-1 la final con dos conquistas del rosarino de penal, los conducidos por Francisco Ferraro, derrotaron a Brasil, también 2-1 en la semifinal con una actuación superlativa de Lionel Messi. Primero anotó un verdadero golazo desde afuera del área al ángulo izquierdo del arco brasileño. Arrancó de derecha a izquierda, fue dejando rivales en el camino y en cuanto llegó a la altura del arco sacó el latigazo derecho al ángulo haciendo inútil la volada del arquero. Un gol del que para ese entonces no se tenía registro, pero al que ahora nos tiene acostumbrados a ver en el Barcelona. Pero no solo fue un gol lo de Messi en ese partido. Se hizo el conductor del juego, fue intratable e imparable tanto por derecha como por izquierda y, así, con esa movilidad y rapidez únicas logró desnivelar el empate que había conseguido Brasil. Desbordó por la izquierda a pura gambeta y velocidad y el centro atrás lo recibió Pablo Zabaleta para decretar el 2-1 final y, seguramente, una de las victorias más importantes para la "Pulga" en su historial con el "Scratch".

Otro partido destacado fue el de los Juegos Olímpicos de Beijing, en 2008, también en semifinales. En Brasil se encontraba Ronaldinho, ex compañero en el Barcelona y amigo del rosarino. Por el lado argentino, Messi, Sergio Agüero, Javier Mascherano y Juan Riquelme eran los jugadores más destacados. Argentina pasó sin sobresaltos ese encuentro. Ganó por goleada 3-0 con dos anotaciones de Agüero y una, de penal, del jugador de Boca Juniors. Si bien Messi no consiguió anotar, tuvo mucha presencia en el partido y disfrutó al máximo eliminar, una vez más, a Brasil de una competencia.

A nivel selección mayor la historia es distinta. En eliminatorias se enfrentaron una sola vez, que fue por la primera ronda del actual certamen con empate 0-0 en el Mineirao de Belo Horizonte. En esa oportunidad, el equipo conducido por Alfio Basile jugó un buen cotejo y Messi tuvo una clara chance sobre el final del partido que pudo ser la victoria, pero su remate pasó muy cerca del palo izquierdo. En el momento de su reemplazo, el público brasileño lo aplaudió, convirtiendo ese momento en un hito de los clásicos sudamericanos.

El otro enfrentamiento tuvo un sabor amargo. La Selección tenía todo para festejar, venía goleando y jugando un gran fútbol pero Brasil lo frenó en la final de la Copa América de Venezuela, en 2007, con un contundente 3-0. Así, Messi y compañía no pudieron lograr el título que tanto deseaban.

Hoy, todas las esperanzas están puestas en el juvenil delantero rosarino. Luego de un año magnífico en España que lo coronó como Rey absoluto de Europa, la hinchada argentina espera que pueda plasmar toda su magia en los encuentros con la camiseta albiceleste. Maradona ya lo nombró su Maradona y él parece no eludir la responsabilidad. Messi tiene todo para escribir la historia de los sueños. Que empiece esta noche.

Dejá tu comentario

Te puede interesar