Ariel Ortega en acción. El jugador de Newell's no tuvo una buena actuación. El clásico rosarino por el partido de ida de la Copa Sudamericana terminó empatado.
El clásico rosarino terminó en un discreto empate sin goles que, en principio, parece favorecer a Rosario Central, quien deberá definir la serie por la Copa Sudamericana en su estadio. No obstante, la ventaja es engañosa, porque si Newell's convierte un gol de visitante, empatando 1 a 1 clasifica.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El partido tuvo todos los ingredientes de un clásico, mucha marca, demasiado fervor y poco juego. En la primera parte se mostró mejor Rosario Central, con las salidas de Ferrari y Rivarola por los costados y una buena actuación de Vitti.
En el segundo mejoró Newell's, que adelantó sus líneas y presionó sobre el área de Central. Sin embargo, ninguno de los dos tuvo ideas ni claridad como para abrir el partido.
Fue mucho más el temor a perder que el arriesgar para ganar, por lo que Rosario Central terminó armando una línea de cinco defensores para neutralizar a un Newell's que nunca lo atacó con más de dos.
Newell's terminó tirando centros, buscando casi desesperadamente la cabeza del uruguayo Silva. En tanto, Rosario Central no atacó durante los últimos 20 minutos y su única preocupación fue que la pelota estuviera lo más lejos de su arco posible.
Newell's y Rosario Central terminaron aburriendo y, si quieren tener pretensiones en esta Copa Sudamericana, deben mejorar muchísimo.
Ayer quedaron en deuda, porque fueron mezquinos al tomar más recaudos para proteger sus propios arcos que para atacar y buscar el gol en el contrario. En el Gigante de Arroyito escribirán otra historia.
Dejá tu comentario