16 de junio 2003 - 00:00

River sufrió pero terminó en euforia

River recuperó la punta del campeonato, aunque debió sufrir mucho para superar a Lanús en un partido con mucha emotividad. Siete goles y una decena de situaciones muy claras (entre ellas un penal) desperdiciadas en forma increíble.

Lanús salió con un esquema defensivo. Una línea de cinco a los que sumaba dos mediocampistas de marca y dejaba solo arriba a Mannara con Moreno y Rodrigo Díaz como mediocampistas creativos. No obstante ese planteo, el equipo -que dirige Sosa-atacó mejor que lo que se defendió y aprovechó una mala actuación de Garcé para tratar que por ese sector pudiera sacar ventaja en dos oportunidades.

River salió a buscar el gol desde «el minuto cero» con un esquema que intenta solidez en el fondo para aprovechar los errores defensivos de Lanús. En verdad, creó una situación tras otra, pero no las pudo concretar. D'Alessandro fue el eje del equipo y de sus pies y de los de Luis González se generaron las situaciones más claras para River. Estuvo dos veces en desventaja en el primer tiempo y las dos veces pudo empatar, y hasta desperdició un penal ejecutado muy alto por Esteban Fuertes.

De cualquier manera se fue al vestuario con un 3 a 2 favorable después de un gol de Fuertes y otro (de muy buena jugada previa) de Luis González. Con el cuarto gol, marcado por Fuertes apenas iniciado el segundo tiempo, parecía ser «partido liquidado» y hasta el trámite del encuentro había entrado en una impasse emotiva donde se podía ver el mejor manejo de la pelota por parte de River con un circuito de juego en el que intervenían D'Alessandro, Luis González y Ludueña, que había reemplazado a Coudet en el primer tiempo cuando Pellegrini entendió que necesitaba más habilidad que desborde.

Sin embargo el golazo de Hugo Morales, después de una gran «apilada» entre tres rivales de Bustos Montoya reavivó el partido que a partir de allí tuvo diez minutos finales electrizantes. Lanús salió a buscar el empate y no cedió en sus intenciones ni siquiera con la expulsión de Hugo Morales (el único error del árbitro Claudio Martín) y River contestó «golpe por golpe». Hubo una jugada en que la pelota rebotó dos veces seguidas en el travesaño después de rematesde Cavenaghi y Fuertes, y otra donde Costanzo se encontró con una pelota que recorría el área chica buscando quien la mandara al fondo de la red. De cualquier manera el resultado no se modificó y River se llevó una victoria que mereció pero por la que debió sufrir mucho por su falta de puntería (a pesar que hizo cuatro goles) y sus ya repetidos errores defensivos.

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