River volvió al triunfo luego de cinco fechas, cambió silbidos por aplausos y renovó su esperanza de pelear por el título del Clausura.
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Desde el comienzo tanto River como Banfield trataron de buscar el arco rival y dentro de ese contexto cada uno dispuso de una oportunidad de gol para abrir el marcador. El desarrollo del partido era entretenido y parejo hasta que a los 12 una mano dentro del área de Roberto Salvatierra, ante un cabezazo de Cristian Nasuti, derivó en la expulsión del defensor de Banfield y en el penal que Ferrari cambió por gol.
Después, River se adueñó de campo y pelota, manejó el ritmo, pero no sacó una ventaja mayor en el marcador.
Banfield llegó a la igualdad con un pelotazo de Josemir Lujambio que tenía como destinatario a Darío Cvitanich, pero que Tuzzio en su afán de darle el balón de cabeza a Carrizo no hizo más que vencerlo y establecer el 1 a 1. Banfield con el empate se acomodó mucho mejor en la cancha, aunque River contó con algunas ocasiones de gol que fueron resueltas por Lucchetti. Ante este panorama, Passarella dispuso el ingreso de Belluschi por Diego Galván y el equipo fue más profundo en ataque.
Precisamente llegó nuevamente al gol tras una buena jugada de Augusto Fernández que definió Belluschi. Banfield, con un jugador menos y con el cansancio de la Copa Libertadores, no tuvo respuestas futbolísticas ni anímicas. River, sin lucir, no sólo le puso fin a una serie adversa de cinco partidos sin triunfos, sino que, además, empezó a revertir la relación con sus hinchas.