San Lorenzo perdió en México ante Guadalajara y complicó su clasificación para la segunda ronda en la Copa Libertadores de América, en un partido del que se hizo tristemente protagonista el árbitro brasileño Marcio Rezende, que cobró tres penales (dos de ellos inexistentes) y expulsó a tres jugadores.
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El equipo argentino realizó un planteo inteligente, trabando el juego en la mitad de la cancha y teniendo a Montillo y Barrientos como generadores del juego y dejando solo a un movedizo Herrera en ofensiva.
El equipo mexicano presionó desde el principio, pero creó muy pocas jugadas de peligro ante un seguro Orión.
Los mexicanos se pusieron en ventaja por la ayuda del árbitro, que cobró un « supuesto» agarrón de Zabaleta a Bravo que solamente ocurrió en su imaginación, y después se plantó de contraataque forzando el segundo penal que sí existió de Orión a Palencia.
San Lorenzo tuvo la virtud de no desordenarse, consiguió descontar con otro penal mal cobrado por el árbitro brasileñopor una mano casual de Sol y después presionó buscando el empate que mereció. No tuvo fortuna y se quedó con las manos vacías, a pesar de un remate de Pereyra que rebotó en el travesaño y picó en la línea de sentencia sin ingresar.
San Lorenzo realizó el mejor partido de los últimos jugados, pero tampoco cosechó puntos, por lo que sigue en una de sus peores rachas en los últimos años.
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