Carlos Tevez volvió de sus vacaciones y ya se debe querer ir nuevamente, porque al revuelo mediático que causó su estancia en Brasil con su novia Natalia Fassi le tiene que sumar el descontento de sus compañeros con este «privilegio» y las declaraciones de Miguel Brindisi, que lo descartó para el domingo y duda que llegue en condiciones físicas para jugar el superclásico del 7 de noviembre, y -por tanto-a partir de hoy tendrá que hacer «un trabajo especial para recuperar los días de trabajo perdidos».
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Es muy posible que Carlos Tevez se vaya del club en diciembre, pues el Atlético de Madrid habría ofrecido 15 millones de euros por 80% de su pase.
Miguel Angel Brindisi declaró: «Cuando se una al grupo veremos como se encuentra. El hará un trabajodiferente del resto para ponerse a punto físicamente. La idea es que llegue bien para jugar con River, pero según cómo esté jugará o no. La realidad es que en su momento evaluaremos cómo está él y cómo están sus compañeros, los que estén en mejor estado serán los que saldrán a la cancha».
Al técnico no le gustaron para nada las repercusiones periodísticas de su permanencia en Brasil; y aunque trató de minimizar el tema, se lo notó molesto. Según el técnico, «él nos pidió un descanso y tenía derecho a estar tranquilo, pero es imposible porque se sabía que cualquier reportero que se cruzara en el camino iba a querer sacarle una foto».
Sus compañeros nunca quisieron hablar del tema públicamente, pero en privado o con los grabadores apagados dejaron trascender su disconformidad por la situación. Uno de los referentes del plantel dijo: «Yo no hubiera pedido descanso en este momento donde las cosas no salen, ni tampoco se lo hubiera otorgado si fuera el técnico».
Lo cierto es que Tevez se reintegra al trabajo después de una semana que a sus compañeros les pareció un siglo y que tuvo la derrota contra Argentinos Juniors por el campeonato y el empate con Cerro Porteño por la Copa Sudamericana. Algunos compañeros lo acusan de «abandonar el barco cuando se está hundiendo». Brindisi no lo ve bien físicamente y él se quedó con las ganas de seguir disfrutando de las playas brasileñas. Por eso Tevez volvió, y ya se quiere ir otra vez.
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