10 de octubre 2012 - 09:42

Un Almeyda íntimo reconoció su adicción al alcohol

Matías Almeyda, íntimo.
Matías Almeyda, íntimo.
El técnico de River Plate, Matías Almeyda, consideró que su equipo debe sacar un buen resultado para llegar en óptimas condiciones al superclásico con Boca Juniors, previsto para la duodécima fecha del torneo Inicial.

"Seguramente que la semana previa al Superclásico haremos un trabajo especial. Pero si me adelanto y nos va mal con Quilmes (el compromiso para River en el marco de la undécima jornada), será muy complicado", afirmó Almeyda en el programa Basta de Todo.

"Hoy no tengo a Boca presente. Pienso en los delanteros de Quilmes, es necesario. Después sí, trabajaremos de manera especial esa semana, porque todo el mundo está pendiente -agregó-. Yo creo que es un momento para que los jugadores disfruten. Y para eso nos hace falta un resultado positivo en el partido previo".

Almeyda, a la vez, recordó lo que fue su último Superclásico como jugador, en la Bombonera, cuando se fue expulsado y denunciado por "incitación a la violencia" (se besó la camiseta de cara a los simpatizantes locales): "Me fui como un hincha", explicó.

"La verdad es esa, me fui como un hincha. Con dolor, bronca y ganas de pelear. Me hubiese encantado besarme la camiseta haciendo un gol pero no pudo ser", enfatizó.

El hombre de Azul finalmente, insistió en que su "compromiso con River es muy grande", aunque admitió el desgaste que viene sufriendo.

"Hace rato que vengo esforzándome, más allá de que disfruto mucho de lo que hago y que el compromiso hacia mi trabajo y River es grande. Es muy desgastante y de hecho en el partido con Arsenal el físico avisó algo (se descompensó en el vestuario)", indicó.

"Como técnico nunca esperás que un jugador te venga a abrazar (lo hizo Leonardo Ponzio después de marcar el primer gol del 4-0 ante los de Sarandí). Esa semana había sido muy fuerte. Fue una mezcla de sentimientos y sensaciones que después del partido me relajé. Se me bajó un poco la presión y me descompuse", aseveró.

El técnico, también se hizo un tiempo para hablar temas personales y fue allí cuando sorprendió con la confesión sobre sus problemas pasados con el alcohol. "El deportista soporta más tomar alcohol que otro físico y cuando te diste cuenta estás al límite de entrar en algo peor. Me ayudaron y tuve una familia que me hizo entender que iba por el mal camino. La conclusión que saqué fue que era un egoísta de mierda", reconoció.

Y luego agregó: "Pasé periodos negativos donde me decían que tenía que ir a un psicólogo para descargarme; eso me sirvió un montón. Cuando me deprimía no había nada que me levante. Lo único que quería era estar con los ojos cerrados. Estaba horas despierto sin mirar a nadie, aislado. Es muy difícil que te comprendan y lo que pasé no se lo deseo a nadie: ni mis viejos sabían de esto".

Acerca de su relación con el presidente de River, Daniel Passarella, declaró: "Tengo diálogo deportivo y sería un necio si no lo hablo cuando él fue jugador y técnico. Cuando asumí como entrenador, River estaba quebrado. A nosotros no nos pagaban hace dos años".

En el plano futbolístico, el plantel, trabajó en doble turno en el predio del club en Ezeiza. Tres jugadores hicieron diferenciado en ambos: el defensor Gabriel Mercado, el defensor Jonatan Maidana y el delantero francés y capitán, David Trezeguet.

Ponzio, en tanto, cumplió un ejercicio liviano por la mañana y en el turno vespertino trabajó a la par de sus compañeros.

De los cuatro, Almeyda recuperará a Trezeguet (arrastra problemas en los tendones del tobillo derecho y durante este parate por las Eliminatorias va a realizar una rutina especial para fortalecer la zona); y también a Ponzio, que sufrió un esguince en el tobillo derecho en la pasada goleada 5-0 sobre Godoy Cruz de Mendoza.

Las tareas realizadas por el plantel en el primer turno fueron combinadas en lo físico en el inicio del entrenamiento y con pelota en tareas de definición y de precisión en la segunda parte; por la tarde hubo físico y fútbol en espacios reducidos.

River Plate viene de dos goleadas consecutivas (4-0 a Arsenal en Sarandí, 5-0 sobre Godoy Cruz en el Monumental), y se prepara para el choque ante Quilmes, el domingo 21 de octubre, por la undécima fecha del torneo Inicial Eva Perón.

Después sí, será el turno del Superclásico ante Boca Juniors, en Núñez, el primero desde su regreso a Primera División.

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