La venta de entradas es un problema recurrente en el fútbol argentino.
La venta de entradas organizada por Racing Club para el encuentro del próximo sábado ante Independiente, derivó en serios incidentes con corridas, enfrentamientos con la policía, aplastamiento de quienes pugnaban por llegar a las boleterías y gente que debió ser internada.
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A pesar de que había miles de personas para las menos de 300 generales que están a la venta, Racing habilitó sólo dos boleterías y montó un operativo con escaso número de policías, todo lo que contribuyó al desorden generalizado.
"Es una vergüenza, estamos desde las 11 de la noche haciendo la cola y no apareció un solo policía para organizar y cuidarnos", relató exaltado uno de los hinchas racinguistas que pugnaba por conseguir la preciada entrada.
Y otro, entre muchos que se empujaban por denunciar lo que pasa en las puertas del estadio, aseguró que dispusieron "de una sola ambulancia que no alcanza para atender a la gente que se desmaya por los apretujones".
Indignada por la desorganización, las horas de espera y el que sólo hayan habilitado dos boleterías, los hinchas sobrepasaron el escaso operativo y voltearon el vallado generando tumultos e insultando a los dirigentes.
Sobrevuela aún el temor por saber qué puede suceder cuando cuelguen el cartelito de "localidades agotadas".
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