Aguas Argentinas también deja de pagar su deuda financiera
Anoche, Aguas Argentinas anunció que suspenderá el pago de su deuda. Fundamentó la decisión en que es para "asegurar la prestación y continuidad" de sus servicios esenciales. La empresa envió un comunicado a la Comisión Nacional de Valores y de esta manera sumó su nombre a los de Telecom y MetroGas, que la semana última ya habían declarado el default de sus deudas.
-
Cavallo ve una "gran oportunidad" para eliminar el cepo y reforzar reservas
-
Endeudamiento: entre los jóvenes la morosidad alcanzó casi el 40% y en jubilados se cuadruplicó en un año
Por eso, añadió Cassagne, «la sociedad se ve obligada a suspender transitoriamente el pago del servicio de su deuda para administrar sus disponibilidades en efectivo con el objetivo de asegurar la continuidad de sus servicios esenciales».
El contrato original fue rene-gociado por María Julia Also-garay, cuando era secretaria de Medio Ambiente, y en esa revisión se introdujo: la dolarización de la tarifa, su indexación por el precio del servicio en EE.UU., y dos cargos adicionales para bajar los precios de conexión para los usuarios nuevos (el SU, Servicio Universal) y para financiar mayores inversiones (el MA, Medio Ambiente).
Posteriormente, tras una larga negociación por el plan quinquenal 1999-2003, durante el gobierno de Fernando de la Rúa, se autorizó un ajuste de tarifas de alrededor de 20% en tres cuotas anuales, la segunda de las cuales debía aplicarse a partir de mayo próximo.
Los aumentos sucesivos en la tarifa se debieron a la inclusión de mayores obras a realizar, incluido el saneamiento del río, la eliminación del cargo por la conexión a los nuevos usuarios y del cargo por renovación de la tubería desde la calle hasta la puerta del domicilio del usuario.
En la última renegociación se incluyó, además, una suma de 4 millones de pesos a destinarse a «tarifa social».
En 2001, Aguas Argentinas facturó alrededor de 600 millones, con una utilidad neta de 73 millones. En los últimos meses, la morosidad se agravó alcanzando a 15% la cantidad de clientes que deben dos o tres facturas, mientras los cortes del servicio se restringieron por la situación social.
Hasta ahora, la empresa invirtió 1.696 millones de los 5.500 millones estimados en el contrato original. Según la nota enviada a la CNV, «en 9 años, la sociedad invirtió más de 1.700 millones para recuperar la calidad de los servicios y expandirlos a más de 2,7 millones de habitantes suplementarios» (como calcula cuatro miembros por hogar, la expansión implica unos 675.000 usuarios nuevos, ya sea de agua o de cloacas).
La empresa también informó que en los años trascurridos desde 1993 «pagó más de 1.000 millones en concepto de impuestos y tasas», y que los accionistas reinvirtieron «más de 75% de los resultados acumulados». La reinversión de utilidades fue, según la compa-ñía, de 439 millones, mientras los dividendos pagados ascendieron a 109 millones.
• Acreedores
El problema de Aguas Argentinas, al igual que el de las demás empresas privatizadas, es la pesificación y congelamiento de las tarifas, unido a un fuerte endeudamiento en dólares, al que tuvieron acceso por el «cash flow» del negocio y el peso de los accionistas controlantes.
Los principales acreedores de la empresa son la Corpora-ción Financiera Internacional, el BID, el Banco Mundial y ocho bancos cuya representación ejerce ING Baring.


Dejá tu comentario