"Argentina debe mejorar la articulación de la inflación con el Impuesto a las Ganancias"
-
Las expectativas de los industriales no mejora: menos del 4% prevé aumentar el empleo de acá a mitad de año
-
La confianza de los supermercadistas cayó a mínimos en seis meses: acusan problemas de demanda y financiamiento
Elizabeth Tinoco
P.: ¿Cuál es la situación del empleo informal en la región?
E. T.: Ha mejorado el tránsito de la formalidad a la informalidad. El año pasado cerró con un leve descenso al 47% de informalidad. Más del 68% de la informalidad lo genera la pequeña y mediana empresa. Si este sector, que genera la mayor cantidad de empleo, lo hace de mala calidad, sin inserción a la cadena productiva, sin acceso al crédito, que permita fortalecerse y expandirse, el crecimiento económico a futuro no va a ser tan sustentable.
P.: ¿Qué se recomienda?
E. T.: Políticas que permitan mayor acceso al crédito, mayor capacitación, incorporación de nuevas tecnologías, modernización, más articulación productiva que pueda vincular a los sectores más rezagados con los más avanzados.
P.: ¿Es viable hoy una flexibilización de las leyes laborales para generar más puestos de trabajo?
E. T.: La legislación en la mayoría de los países de América latina tiene márgenes que permiten perfectamente un desarrollo económico deseable con creación de empleo. Estamos frente a una oportunidad única en la región. Cada vez hay una mayor conciencia de la importancia redistributiva del salario, en términos de distribución de la riqueza. Si se avanza en un esquema donde la capacidad adquisitiva de la gente se minimiza porque los salarios no son los adecuados para las necesidades mínimas, eso deprime el mercado interno. Avanzar en un esquema de competividad con bajos costos laborales es una concepción que está pasando, que ni si quiera en China sucede. Lo importante es que la recaudación fiscal tenga un retorno en calidad a la sociedad.
P.: ¿Cómo califica las políticas tomadas por la Argentina para afrontar la crisis internacional?
E. T.: La Argentina aprendió mucho de la crisis del 2001 y esto le sirvió de gran lección para aplicar ahora políticas que sin duda son un referente para la región, como las políticas activas del mercado de trabajo. Las políticas anticíclicas sirven para aguantar los embates de las crisis o recesiones a nivel internacional, como la Asignación Universal por Hijo o el seguro de desempleo. Las promueve la OIT porque permiten a los Gobiernos continuar el crecimiento económico con generación de empleo. Argentina ha hecho buena letra. Muchas de las políticas que anunciábamos como buenas prácticas de los Gobiernos, que estaban incluidas en el Pacto Mundial para el Empleo que publicó la OIT en 2009, las comenzó a aplicar la Argentina a partir de 2008.
P.: El desafío es mantenerlas...
E. T.: La sustentabilidad. ¿Hasta cuándo pueden seguir? ¿Hasta cuándo hay un piso fiscal que permita la continuidad de esas políticas o iniciar un proceso de nuevas políticas que tengan el mismo efecto, pero con mayor sustentabilidad? Hasta ahora se siguen aplicando las primeras y han sido una diferencia importante en materia de inclusión. Fueron determinantes para mantener el nivel de bienestar mínimo y dinamismo en el mercado local. Las recaudaciones fiscales van a permitirle al Gobierno un espacio para seguir sosteniéndolas.
P.: ¿Qué opina del Impuesto a las Ganancias?
E. T.: En la mayoría de los países del mundo se paga Impuesto a las Ganancias. El tema es el porcentaje y los mínimos impositivos. Uno de los problemas más graves de América latina es la desigualdad. Si a los sectores de mayores ingresos los gravan con la misma tasa que a los de menos, la inequidad va a incrementarse, y si a eso le sumamos la inflación, tenemos una inequidad duplicada. Entiendo que en la Argentina es un tema que es objeto de reclamos por parte de distintos sectores sindicales de hace tiempo y asociado a la inflación. Es un círculo que habría que revisar y ver un poco cómo se articula mejor la inflación con los mínimos impositivos.
P.: Recientemente, el Gobierno elevó 20% el mínimo no imponible ¿Considera que fue suficiente?
E. T.: Sin duda que esa medida va a ser un alivio para los sectores que tienen menores ingresos, para que puedan no ser afectados en la reducción de sus salarios. Va a beneficiar a un número importante de trabajadores. Si es suficiente o insuficiente es un tema de los argentinos. Desde distintos sectores hemos escuchado distintas posiciones. Algunos aspiraban a un 25%, otros han dicho que 20% era mucho, y otros querían 50%. Es un tema muy nacional, pero ocupa a toda la región.
P.: ¿Es aconsejable eliminar ese gravamen?
E. T.: Los impuestos son recursos que utiliza el Estado para el bienestar colectivo y para generar avances en la inclusión social. En la medida en que tengamos servicios públicos decentes, de calidad, como atención hospitalaria, transporte, electricidad, agua potable, trabajo, los impuestos tienen que ser utilizados y recaudados como se debe, sin evasiones fiscales, con mayor conciencia de los ciudadanos de su grado de aporte y contribución al bienestar colectivo. No se pueden hacer políticas de inclusión social si no hay recursos que vengan del Estado, sin que sean dádivas.
P.: ¿Perjudica la fragmentación de las centrales obreras a la hora sentarse a negociar mejoras salariales?
E. T.: Ninguna fragmentación es positiva en estos términos. Pero el problema no es la fragmentación del movimiento sindical, sino el fortalecimiento de la institución laboral. Mientras existan mecanismos tripartitos de establecimiento de salarios mínimos y de incrementos salariales que acompañen a la inflación, la fragmentación, si son una sola voz o varias voces, no genera ninguna preocupación.
P.: Entre oficiales y no reconocidas, en la Argentina hay por lo menos cinco...
E. T.: En todas las sociedades el pluralismo es parte de las expresiones de libertad democrática y sindical. No tiene por qué haber un solo movimiento sindical monolítico para tener negociaciones exitosas. Lo importante es la participación de los sindicatos y los empleadores en esa institución laboral. En la medida en que sea fuerte, respetada, legítima y sólida, y que se apliquen las decisiones que allí se toman, el grado de diálogo y de avance en material salarial será mucho menos cuestionable.




Dejá tu comentario