2 de julio 2008 - 00:00

Brasil se propone liderar al mundo en alimentos sin aplicar retenciones al agro

El presidente Lula da Silva anunciará hoy en Curitiba un plan para posicionar a Brasil como líder en la producción mundial de alimentos. Se bajarán las tasas y los costos de fletes y fertilizantes. También está previsto garantizar precios mínimos pagaderos al productor, especialmente de arroz, frijol, maíz y trigo, y aumentar la cobertura de los seguros a las siembras. Obviamente, ni se habla de imponer un impuesto a las exportaciones o retenciones, algo inexistente en el país vecino. Mala receta no tiene Lula: crece a un ritmo sostenido de 4,8%, la inflación es de 6% (no tiene que maquillarla) y descree de un dólar artificialmente elevado. Lamentablemente, no contagia.

Brasil informó que elevará significativamente su producción de alimentos para consolidarse como uno de los grandes proveedores internacionales, según su nuevo Plan Agrícola.

El secretario de Política Agrícola del Ministerio de Agricultura, Edilson Guimaraes, afirmó que ese Plan Agrícola y Pecuario para 2008/2009 está orientado a atender la coyuntura mundial en el mercado de alimentos.

«El plan anterior fue hecho en un momento en que el sector estaba saliendo de una crisis. Ahora los precios de los alimentos están altos y el país tiene que aprovechar las oportunidades», dijo Guimaraes.

El Plan 2007/2008 apuntaba a reimpulsar la actividad después de una caída de 4,66% en el Producto Interno Bruto (PIB) del sector en 2005 y de un crecimiento discreto de 0,45% en 2006, explicó.

El de 2008/2009, cuyas líneas generales fueron anunciadas recientemente por el ministro de Agricultura, Reinhold Stephanes, contempla inversiones por 65.000 millones de reales (u$s 40.372 millones), la mayor parte en financiación a las siembras.

  • Presentación

    Los detalles del plan serán presentados hoy en la ciudad de Curitiba, capital del estado de Paraná (sur) en un acto al que asistirán el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, políticos y empresarios.

    Además, Lula anunciará esta semana unos u$s 8 mil millones para programas de aliento a la agricultura familiar.

    Uno de los principales objetivos del gobierno brasileño es aprovechar las oportunidades internacionales sin perder el control sobre los precios de los alimentos en el mercado interno. Por eso, el gobierno se propone aumentar los inventarios oficiales de granos y cereales, como maíz y arroz. Las existencias de granos serán elevadas en 400%, desde 1,5 millón de toneladas actuales hasta seis millones de toneladas.

    También está previsto garantizar precios mínimos pagaderos al productor, especialmente de arroz, frijol, maíz y trigo; y aumentar la cobertura de los seguros a las siembras. El gobierno también estudia bajar las tasas cobradas por fletes de fertilizantes, en un esfuerzo por reducir los costos de producción en el campo y aumentar la liquidez de los productores.
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