3 de septiembre 2001 - 00:00

Brasil: sube la deuda por salvataje a bancos

La capitalización de los bancos públicos brasileños que encara el gobierno de Fernando H. Cardoso provocará un aumento encubierto de un punto porcentual en la relación deuda pública/PBI, que ya se ubica en los límites críticos.

Las entidades involucradas son los bancos federales comerciales Banco do Brasil, Caixa Económica Federal, Banco da Amazonia y Banco do Nordeste que, como toda entidad, deben adecuarse a las exigencias de capital que establece el Banco Central para poder operar. El problema es que estos bancos públicos tienen importantes deficiencias en el nivel de los requisitos de capital, y que en el límite podría implicar la revocación de la autorización para funcionar, lo que es políticamente imposible.

«Por ello el gobierno federal anunció la realización de un aumento de capital en la Caixa, Amazonia y Nordeste por 12.500 millones de reales (5.000 millones de dólares)», señala Juan Soldano Deheza de la consultora brasileña Catia Vasconcelos que agrega que además harán «un swap de deuda por activos de baja calidad y liquidez que les permitirían restablecer relaciones patrimoniales adecuadas».

Negativo

Pero el mecanismo escogido para el aumento de capital tendrá un impacto negativo sobre la relación deuda pública/PBI. Porque se realizará a través de una emisión adicional de títulos de deuda, «lo cual generará un incremento equivalente a 1 punto porcentual en la relación deuda pública/PBI», estima Soldano.

En cuanto al swap de deuda, se calcula que rondará en los 90.000 millones de dólares, equivalente a más de 18% del stock actual de la deuda pública y a 8% del PBI.

«El principal problema que surge de esta operación es que parte de los activos (47.000 millones de reales o 18.800 millones de dólares) que estos bancos entregarían en contrapartida son de muy baja calidad y, en algunos casos, con fuertes complicaciones políticas (léase créditos agrícolas y habitacionales)», dice el economista. Esto hace pensar que las posibilidades de hacer efectivos los mismos son bastante reducidas ya que han estado sujetos desde siempre a presiones políticas para refinanciamientos o condonaciones parciales de estas deudas.

Otro problema adicional radica en que estos créditos tienen tasas de interés subsidiadas o menores a la tasa Selic (rendimiento de los títulos públicos).

Desde el punto de vista de la relación deuda pública/PBI, este impacto no será visible en el corto y mediano plazo ya que existiría una contrapartida de activos en cartera que gerenciará su recupero vía una sociedad de propósito específico (EMGEA). Con lo cual el único efecto visible para el financiamiento del sector público en el corto plazo será el diferencial de intereses pagados entre el costo de Selic y la tasa de dichos créditos.

Por el lado de la Caixa, los créditos inmobiliarios problemáticos suman 26.700 millones de reales y tiene otros 8.000 millones de reales en créditos para habitación, infraestructura y saneamiento. Mientras que en el caso del Banco do Brasil, los avales por securitización de deuda agrícola son 5.240 millones de reales y por créditos agrícolas renegociados hay 7.240 millones de reales.

Pasivo oculto

En virtud que aún no se conoce el monto de activos sujetos del swap, el efecto podría estimarse teniendo en cuenta que asumiendo una postura optimista en que el margen de recupero fuera de 60% para el total de dicha deuda, «lo que se está haciendo en realidad es crear un pasivo oculto de 28.000 millones de reales (algo menos de 5% del actual stock total de deuda pública neta) que deberá ser reconocido probablemente por quien gobierne entre 2006 y 2010, período medio a partir del cual comenzarán a vencer dichos créditos», afirma Soldano.

Sin embargo, no todo es negativo, porque
esta operación completa el proceso de saneamiento del sistema bancario brasileño que involucró aproximadamente 230.000 millones de reales, entre el Proer (bancos privados), Proes (bancos estaduales) y los 4 bancos federales.

Otro elemento que juega a favor, según el economista,
es que a partir de ahora los subsidios que se dispongan a los usuarios de crédito -particularmente habitación y agrícola-tendrán que tener una partida presupuestaria especial, lo que elimina una fuente de déficit futura y asegura así una mayor transparencia y profesionalización en la administración de estos bancos. Esto permitirá en su debido momento maximizar los valores de venta de las tenencias accionarias en poder del gobierno o su privatización.

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