11 de abril 2008 - 00:00

"Cerraremos gestión como amigos de la Argentina"

El jefe de Gabinete,Alberto Fernández,consiguió ayerrápidamente definicionesdel enviadode George W. Bush,el subsecretariopara el HemisferioOccidental, ThomasShannon.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, consiguió ayer rápidamente definiciones del enviado de George W. Bush, el subsecretario para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon.
«Nos quedan pocos meses para terminar nuestra administración y queremos cerrar la gestión con una muy buena relación con América latina; empezando por la Argentina.» Thomas Shannon, al promediar su encuentro de ayer por la tarde con Cristina de Kirchner, definió con esta frase la intención del gobierno de George W. Bush de cerrar su compleja relación con el kirchnerismo de la mejor manera posible.

«No hay buenos contactos con América latina si no los tenemos con la Argentina», completó el enviado del presidente norteamericano, explicando que la intención oficial de Estados Unidos es la estrechar al máximo posible las relaciones con los países de la región. « Incluyendo Venezuela», disparó incluso Shannon, mirando a la Presidente. «Queremos acercarnos también a Venezuela, un Estado del que somos históricamente buenos amigos», completó Shannon.

La jefa de Estado, en todo momento agradecida y aceptando las palabras del visitante, tomó las frases como una especie de mandato para que personalmente se ocupe de ensayar algún tipo de acercamiento entre Estados Unidos y Chávez. La interpretación más importante que se hizo desde la Casa Rosada cuando terminaron los encuentros oficiales con Shannon fue una sensación de cierto triunfo.

El enviado aceptó en algún momento de la conversación, casi al pasar, los reproches que hace algo más de un mes la Presidente le hizo al embajador norteamericano en la Argentina, Anthony Wayne, sobre el caso del valijero Antonini Wilson, cuando el diplomático estuvo en la Casa Rosada para recomponer la relación. «Me sentí, en su momento, injustamente atacada», fueron las palabras para esta ocasión, que merecieron una bajada de mentón del enviado de Bush. Fue ese gesto el que recibió la interpretación triunfalista del elenco local, que integraban además de la Presidente, el canciller, Jorge Taiana; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el embajador argentino ante Estados Unidos, Héctor Timerman. Fuera de este punto, sin profundizar sobre el conflicto con el valijero venezolano que estalló a 48 horas de la asunción de Cristina de Kirchner, el encuentro con el enviado de Bush fue más que cordial. Hubo varios lugares comunes que Shannon repitió durante toda su gira por despachos oficiales: el subsecretario para el Hemisferio Occidental de EE.UU. no es un gran conversador aunque mantiene inalterable su sonrisa, pese a que habló con intérprete tiene un castellano con pinceladas porteñas (es su cuarta visita al país en la era kirchnerista) y no evita referirse a cualquier tema que se le plantee, pero no emite definiciones concretas. Más bien parece tomar nota mental y elaborar mensajes que luego elevará a sus superiores.

  • Con la prensa

  • La conversación con la Presidente y el resto de los invitados oficiales duró aproximadamente una hora y 15 minutos. Luego, por insistencia de la delegación norteamericana, hubo una conferencia de prensa adonde Shannon concurrió acompañado por Timerman y Wayne (ver nota aparte).

    Shannon fue el que introdujo el tema Colombia en la conversación, en un momento en que se hablaba de la democracia en la región. Sin rodeos, el norteamericano dejó claro el total apoyo que George W. Bush le da al presidente Alvaro Uribe y que, en consideración de su gobierno, apoyar a la democracia en la región es apotar al jefe de Estado colombiano y no a las FARC.

    Luego, en la conferencia de prensa, aclararía que con Cristina de Kirchner reafirmaron «el valor de los logros del presidente colombiano Alvaro Uribe y la importancia de ayudar a Colombia, siempre en un marco de paz».
    Antes de su visita a la Casa de Gobierno, el enviado se había encontrado en el Palacio San Martín con el canciller Taiana. De allí salió la medida más importante de la gira de Shannon por el país. Hoy, cuando ambos vuelvan a reunirse en el mismo lugar, lanzarán el « observatorio bilateral»; un ámbito donde, tal como adelantó este diario, se intentará implementar un mecanismo de consultas en el que participen funcionarios de cierto nivel de ambos gobiernos, para mantener el diálogo y la discusión de los temas problemáticos, antes que salgan a la luz pública.

    El plan es que estos funcionarios tengan una reunión cada seis meses y mantengan consultas de inmediato en aquellos casos que las partes consideren necesario tratar. Se evalúa, además, un encuentro más grande cada dos años, a nivel de ministros argentinos y secretario de Estado.

    Hoy Shannon volverá a la Cancillería para un almuerzo de honor. Más tarde, el funcionario estadounidense tiene previsto reunirse con jóvenes argentinos y de su país en la sede de la Biblioteca Nacional y luego volverá a Washington. La lectura final de ambos gobiernos sería ahora que tras la visita de Shannon, se da ya definitivamente por superado el enfriamiento de las relaciones bilaterales que se produjo por el llamado «caso del maletín» destapado en agosto pasado, cuando el empresario venezolanoestadounidense Guido Antonini Wilson intentó ingresar a la Argentina u$s 800.000 no declarados tras llegar desde Caracas en un avión alquilado por la estatal ENARSA en el que también viajaban directivos de Petróleos de Venezuela (PDVSA).

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