El presidente Barack Obama advirtió que Estados Unidos no puede continuar gastando al ritmo actual, como si el enorme déficit no importara, al promulgar una ley que combate el derroche y el fraude, con el objetivo de ahorrar 50.000 millones de dólares.
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"Cuando continuamos gastando como si los déficits no importaran, significa que nuestros hijos y nietos cargarán con deudas que nunca podrán pagar", dijo Obama antes de firmar la ley en la Casa Blanca.
"El desafío que hago a mi equipo hoy es reducir los gastos innecesarios en 50.000 millones de dólares de aquí a 2012 y este objetivo es totalmente alcanzable", afirmó.
El déficit presupuestario estadounidense -que la Casa Blanca advirtió meses atrás podría alcanzar 1,55 billones de dólares este año- emergió como un importante tema político y podría comprometer los ambiciosos planes de reforma de Obama.
En la reciente cumbre del Grupo de las 20 mayores economías en Toronto, Obama había prometido reducir el déficit a la mitad en tres años.