17 de mayo 2005 - 00:00

Crisis en colectivos no sólo por valor del boleto

Los colectivos que recorren la Ciudad son el medio elegido por los empresarios del sector para manifestar sus reclamos. Los cuestionamientos son diversos e incluyen, por ejemplo, el precio del boleto y el valor de una unidad nueva.
Los colectivos que recorren la Ciudad son el medio elegido por los empresarios del sector para manifestar sus reclamos. Los cuestionamientos son diversos e incluyen, por ejemplo, el precio del boleto y el valor de una unidad nueva.
Los colectivos que recorren el Area Metropolitana de Buenos Aires muestran, desde algún tiempo, llamativos carteles con mensajes solicitando al gobierno nacional un aumento en el boleto medio, iniciativa que los empresarios del sector consideran fundamental para «asegurar la supervivencia del servicio», y que se suma a una escalada de reclamos de diferentes gremios y entidades.

Las líneas urbanas de colectivos de todo el país reciben actualmente una recomposición mensual de $ 42 millones, cuya distribución se realiza sobre la base de los pasajeros transportados y los kilómetros recorridos. Esta cifra representa para las empresas un ingreso mensual promedio de $ 2.000 por vehículo en actividad. La mayoría de los subsidios se distribuyen a través del Sistema de Infraestructura de Transporte, creado en 2001, con el dinero obtenido de una tasa aplicada al gasoil, que originalmente iba a ser destinado al desarrollo de obras de infraestructura vial. Es así como desde principios de 2002 las empresas reciben un subfondo denominado Sistau, un precio diferenciado del gasoil y rebajas de 100 por ciento en los peajes. Este paquete de recomposición representa un incremento tarifario de 15 por ciento, considerado insuficiente por el sector empresarial.

«Desde la devaluación, alcanzamos un déficit de casi 950 millones». Este es uno de los tantos letreros que «adornan» los colectivos metropolitanos y que se refiere a la consideración de los empresarios, quienes sostienen que «el ingreso directo por tarifa y el indirecto a través del subsidio estatal en el Area Metropolitana de Buenos Aires, da como resultado un déficit de ingresos de 59 por ciento, y no alcanza siquiera a compensar los costos operativos corrientes del servicio». Además, advierten que desde enero de 2002 «se ha acumulado un déficit de ingresos que se manifiesta en el alto grado de endeudamiento de las empresas».

• Perfil bajo

El presidente de la Cámara Empresarial de Autotransporte de Pasajero (CEAP), Daniel Millaci, habló con este medio y explicó que «en todo este tiempo hemos mantenido un perfil bajo de negociaciones, tratando de no generar ningún tipo de crisis», pero sostuvo que «ha llegado el momento de una recomposición acorde, porque somos el único servicio público que no ha experimentado ningún tipo de incremento en las tarifas desde diciembre de 2001».

Aún en el precio diferenciado del gasoil, que ronda actualmente los 82 centavos por litro, se registra un incremento del 100 por ciento en comparación con el precio que registraba el combustible antes de la devaluación, que rondaba los 41 centavos. Ante esta situación, los empresarios pretenden una recomposición tarifaria que fije un boleto medio cercano a 1,50 peso.

Otros de los mensajes que pueden observarse en los colectivos especifica que el «valor de un colectivo alcanza los $ 240.000», y que «no tienen bajas de impuesto alguno». Y culmina con una pregunta preocupante: «¿Quién puede renovarlos?». En este sentido, el congelamiento de las tarifas está generando una descapitalización considerable en el sector, dado por un marcado envejecimiento de la flota, cuya antigüedad media alcanza casi los nueve años.

• Prórrogas

La flexibilización del cronograma de renovación del parque automotor comenzó en 1998, cuando se aplazó por tres años la continuidad operativa de unidades que tenían 10 años de antigüedad. Luego de prórrogas cada seis meses sobre la base de revisiones técnicas especiales, en diciembre último el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, autorizó a los modelos 1991 a seguir circulando, y de esta manera extendió el plazo hasta 15 años. En los próximos tres años se deberán renovar los vehículos modelo '92, '93 y '94, lo que representa casi 90 por ciento del parque automotor actual. Sin embargo, los empresarios sostienen que en las actuales condiciones esa renovación resulta imposible de concretar, presunción que hace prever, en un futuro no muy lejano, el colapso del sistema.

Por otra parte, la ley de emergencia vigente para el sector autorizó a reducir las frecuencias entre 15 por ciento y 30 por ciento, y en el caso de los servicios nocturnos, muchas empresas interrumpieron la prestación en ese horario.

• Sueldos

El pedido de los empresarios, desoído por el gobierno se agudizó en este último tiempo debido al reclamo realizado por la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que pretende un incremento de sueldos cercano a 30 por ciento y que obligó al Ministerio de Trabajo a dictar la conciliación obligatoria ante la intención del gremio de paralizar los servicios como forma de protesta.

Las 145 líneas de colectivos que funcionan en la Ciudad de Buenos Aires transportan cerca de 3 millones de pasajeros diariamente, según datos del Gobierno de la Ciudad. Esta cifra demuestra que el problema resulta significativo y requiere una solución que no afecte a los usuarios, pero que tampoco amenace la continuidad ni la calidad de un servicio indispensable.

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