24 de diciembre 2002 - 00:00

Cupones bursátiles

«Luxemburgo, 16 de diciembre de 2002»... Así comenzaba una gacetilla que la gente de Tenaris se encargó de distribuir ese día. Y el título decía: «Tenaris anuncia la conclusión exitosa de su oferta de canje de acciones», etc., etc. Lo más interesante de tales «etcéteras» pasaba por realizar nuevas ofertas «sucesivas a los accionistas que no canjearon sus acciones, lo que podría originar -finalmente- el desliste de las acciones de Siderca y de TAMSA. Se pretende dar inicio, próximamente, a los procedimientos necesarios a tal fin...». Detrás de esto aparecía la acción flamante cotizando 35% arriba en primera rueda, agregando otra suba de 4% en la segunda, muy leve detenerse en la tercera y subiendo nuevamente en la cuarta. ¿Quién podría resistirse, si no lo hizo, a canjear sus títulos de Siderca por los de Tenaris y dejar el camino libre para retirar a la ex local de nuestra Bolsa? De haber sido al revés, soberanos disgustos se hubieran producido, pero nuevamente las sardinas tuvieron el mismo largo de la lata y el gran impacto fue el deseado por la sociedad: que Tenaris estuviera en boca de todos, a tal punto como para arriesgar muchos a decir que desplazará a Pérez Companc como la acción insignia de nuestro mercado. En fin...

Lo que más nos queda marcado de la gacetilla es el inicio, con esa leyenda invocando a Luxemburgo...

De las tres sociedades de tubos sin costura que se unían debajo de Tenaris, una tenía sede en Buenos Aires; otra en Italia; la restante, mexicana. La nueva reside en Luxemburgo, y se nos ocurre preguntarnos ¿por qué tantas sociedades eligen Luxemburgo? ¿Será para buscar un lugar equidistante de las sedes originales? No cierra mucho...

Lo que es cierto es estar a punto de despedir a la vieja
Dálmine, la renovada Siderca, en aras de ser una más dentro de un conjunto que lleva un solo paraguas.Y ya no es sociedad local, tradicional, sino que deberá revistar en la nómina con sede extranjera. Absolutamente diluida nuestra gran acción líder, que en próximas ofertas de canje se irá camino a la mutación y a... Luxemburgo. La aparición de esta nueva especie creó todo un ambiente de locomotora, de arrastre, sobre paneles que venían dando muestras de fatiga. Resultó como una inyección de vitaminas, si bien desde el punto de vista del volumen el mercado siguió denotando un «quedo» notorio en la última parte de diciembre. Se hace muy poco, se consigue mucho, sirva nada más de ejemplo lo del jueves pasado donde Central Puerto pegaba un salto de más de 7%, con poco menos de $ 50.000 de efectivo: la escasez en oferta, la posibilidad de hallar muchas plazas «secas» y mejorar cualquier cartera, con mínimos recursos. Imaginar de qué modo los que tomarán como referencia el nivel del último día del año, como las instituciones, pueden retocar cuanto quieran casi seguros de que no habrá oposición...

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