12 de mayo 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

El trencito de la alegría, que se había lanzado desde el viernes 29 de abril y empalmado con las tres primeras ruedas de mayo, se fue transformando, con dos ruedas que gestaron la mutación en un tren griego, opaco, y que salió a cursar por la semana con un intento por remontar la cuesta y tomó por la pendiente. Lo visto el lunes pasado, con un volumen que no pudo pasar de los $ 45 millones de efectivo, pareció un mercado en las antípodas del que luciera ágil una semana antes. Lo más fácil es jugar también los contraargumentos, que se utilizaron cuando se produjo el repunte, y en tal caso habría que observar que «los operadores no esperan el fallo tan confiados...». Lo cierto es que nadie acierta a saber los porqué de los cambios de ánimo en la tendencia, aunque se pueden encontrar los «culpables». Y en esto, los simples resúmenes bursátiles indican lo necesario. Que se formó un movimiento arrastrado por el fuerte levantar de la acción insignia, Grupo Galicia, la misma que después sufrió males de ventas y sirvió para deteriorar lo alcanzado. En medio de esto, la «compensación» a los bancos, acaso la idea de mejoramientos drásticos sobre números de un papel líder que -a la vez- es el que tiene peso descomunal con su sola actuación, para el índice ponderado.

Es un problema. Que solamente se resuelve, como lo están resolviendo los que entran y salen. Salen y entran. En definitiva, ese círculo vicioso donde las contrapartidas son casi todas las mismas: asumiendo distintos roles, alternativamente. Los que pierden en un período son los que entraron, cuando había que estar saliendo. Pero, como en el campeonato de fútbol, cada semana se plantea la posibilidad de una revancha, y los perdedores pasan a ser ganadores, o viceversa.

Decíamos en anteriores «cupones», de ese ciclo hecho a escala, donde los tiempos están tan comprimidos como lo que estuvimos viendo en estas dos semanas. Pero no todos tienen acceso a poder mover los hilos para que el mercado se vaya hacia uno de los lados: para ello, hay que poseer un buen peso en las órdenes y actitud decidida, como para crear la atmósfera precisa. Y no siempre sale bien -el castigo para tales carteras-porque puede cruzarse en el medio una noticia inesperada y enviar al mercado hacia la otra banda, sin siquiera darle efecto a la «bola».


Es lo que hay. Y lo que prevalece como norma en el país: todo cortito, todo cortito. Sin miras altas, solamente esperar una crisis energética, para decir que hay que hacer algo para encontrar más reservas de gas. Tratar de empezar a hacerlo, después tratar de encontrarlas... y el tiempo de crisis es hoy.

Dejá tu comentario

Te puede interesar