El fondo Huff de Estados Unidos pidió a la Justicia argentina que rechace el pedido de homologación del Acuerdo Preventivo Extrajudicial (APE) que Multicanal firmó con algunos acreedores financieros. Acusó a la controlada del monopolio «Clarín», que preside Héctor Magnetto, de conducir un proceso que se aparta de las normas que regulan el funcionamiento de las APE, para darle a la reestructuración de su deuda «riesgo cero». El planteo fue realizado por Huff, que representa a Argentinean Recovery Company, y que adquirió obligaciones negociables emitidas por Multicanal por un valor nominal de u$s 157.355.024. El caso está en el juzgado comercial de Fernando Ottolenghi, quien deberá definir si convalida o rechaza las pretensiones del monopolio «Clarín» de homologar el APE. En 1997 Multicanal salió al mercado de capitales en el extranjero y emitió obligaciones negociables para financiar la monopolización del mercado de TV por cable (o sea, la adquisición a precios absurdos de operadores del interior y VCC); entre 1997 y 2001 colocó más de u$s 500 millones. Dos años después de la última emisión les comunicó a los tenedores de esos títulos que la sociedad no tenía capacidadeconómica para afrontar esos compromisos y se declaró en cesación de pagos. Desde febrero de 2002 Multicanal no paga ni un centavo de capital ni intereses a los acreedores.
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En su presentación, el fondo estadounidense enumera una extensa serie de «gravísimas irregularidades» cometidas por Multicanal, que impide que la Justicia acepte como válido el acuerdo que presentó. Por caso, sostiene:
• No obtuvo las conformidades mínimas exigidas para homologar el APE, esto es, mayoría absoluta de acreedores que representan 2/3 del pasivo total. Por el contrario, presentó en el expediente acuerdos firmados por 15 acreedores que representan 57,71%, mientras que 33,339% rechazó la propuesta y la homologación judicial. Ni siquiera obtuvo la conformidad de 961 acreedores comerciales. El pasivo de Multicanal registrado al 30 de junio de 2003 ascendía a $ 1.841.142.380,01. Para alcanzar la mayoría exigida, debía presentar la conformidad de acreedores cuyos créditos ascendieran a $ 1.227.489.624,70. Sin embargo -surge de la causa-, el importe de los « conformes» con el APE apenas supera los $ 1.134.029.691, 61,6% del pasivo.
• Privó a los bonistas de su derecho a debatir la propuesta en una reunión que se desarrolló simultáneamente en Buenos Aires y Nueva York. Así, alteró la base de cómputos para el cálculo de las mayorías, excluyendo a los obligacionistas ausentes de la asamblea realizada en Buenos Aires en diciembre de 2003.
• Incluyó entre los aceptantes del APE a un acreedor (Deutsche Bank) que no firmó el acuerdo. Tampoco habrían firmado el APE otros tres tenedores de bonos que votaron por la afirmativa en la asamblea: Depetrini y Fontana María; ABN AMRO Bank; Fideicomiso Revel y Angel Jesús Revel. El representante del Deutsche Bank sólo votó favorablemente en la asamblea por la existencia de un contrato que lo obligaba a hacerlo para no ser demandado por daños y perjuicios.
• El contrato de emisión de las ON de Multicanal establece que no podrán modificarse las modalidades de pago convenidas sin la conformidad previa y expresa de todos los tenedores de bonos. La ley argentina así lo convalidaba; por lo tanto, la propuesta que pretendía imponer, que incluye una quita superior a 70%, estaba expresamente prohibida por ley.
• La homologación del APE implicaría para los acreedores disidentes y silentes una pérdida económica equivalente (a valor presente) a 70% de su crédito, es decir, unos u$s 150 millones contra su expresa voluntad o por su silencio.
• Esto hace que la APE que hoy está siendo decidida por el juez Ottolenghi sea un acuerdo «sui generis con riesgo cero», porque eventualmente sus acreedores no podrán solicitar la quiebra y el deudor se encontrará habilitado para procurar un nuevo APE, o pedir su concurso preventivo, con lo que podrá aplicar nuevas quitas y esperas respecto de sus títulos.
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