Periodista: Se calmó el berrinche de los bonos. ¿Lo reemplaza el temor a la exuberancia de la IA? Hoy el castigo en los semiconductores fue muy duro. Samsung cayó 7%. SK Hynix, 10%. La semana pasada fue el turno de preocuparse por los ingresos de Open IA y la opacidad de la financiación de los grandes proyectos de la IA que son gigantescos. Salimos de un entrevero, ¿nos metemos en otro peor?
Diálogos de Wall Street: se calmó la suba de tasas y arranca el temor por el auge IA en los mercados
¿Se arregló la rabieta de las tasas largas? ¿Y ahora qué viene? ¿Habrá que prenderle una vela a la IA para que no se complique el panorama? ¿O evitamos un choque en cadena y retorna la fiesta? ¿Se puede pensar en una Fed de brazos cruzados durante todo 2027 como dice John Williams? ¿Y por qué cree que lo dice, Gekko?
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Gordon Gekko ve consenso en un alza de tasas para diciembre; y vaticina un 2027 incierto si la IA impulsa la inflación.
Gordon Gekko: Mire, no hay ninguna necesidad. Los bonos pueden tomarse un merecido descanso después de toda la zozobra que debieron atravesar. Uno esperaría que desactivar el riesgo de un colapso nervioso aleje las chances de sufrir un accidente. Y no que libere el paso para que estalle el peligro que sigue en la lista. En principio, salir de un entrevero tan complicado es lo mejor para evitar un choque en cadena.
P.: El Nasdaq y el S&P 500 establecieron nuevos récords en su último sprint, pero basados en un número pequeñísimo de compañías. Todas vinculadas al boom de la IA. Está en boga, por eso mismo, ponderar el riesgo de la excesiva concentración. ¿Qué cabe esperar? ¿Que la base se ensanche o que el hilo se corte por lo más delgado?
G.G.: Dejemos que lo respondan los balances. Hoy comenzó la temporada oficial con los números de los bancos. Si las expectativas se cumplen, y si las tasas se calman, yo esperaría una mayor participación acentuándose hacia fin de año. Venimos de una corrección en la Bolsa en septiembre (un mes que nos suele deparar estos percances) que fue convenientemente maquillada por el boom de la IA. ¿Ya se digirió? No lo sabemos, pero no debería llevar mucho tiempo más. La economía luce saludable, y en ascenso. Su fortaleza no está concentrada en un puñado de actividades como sí lo está el rally bursátil. A pesar del costo de la energía, a pesar del alza vertiginosa de las tasas de interés. Que lo desmientan los balances si no es así. O que indiquen los sectores y las compañías donde existe un deterioro.
P.: Los bancos son los encargados de estrenar la temporada. Y llegaron con sus acciones en pleno patín: con una caída de 9% el último mes, medida por el índice KBW. Como usted dice, sufrieron ya una corrección de manual. Hoy vimos un desfile nutrido de grandes instituciones – JPMorgan, Wells Fargo, Citigroup y Goldman – presentando sus informes. ¿Cuál es el saldo?
G.G.: Todos engrosaron sus cifras, aunque JPMorgan quedó por debajo de la mejoría que se esperaba. La caída anticipada de las cotizaciones tiene una lógica conocida por detrás. El boom de trading y emisiones del segundo trimestre no era repetible. Y en septiembre los negocios se enfriaron bastante. Lo que todos ellos reconocen, sin embargo, es una economía resiliente con una inversión robusta y un consumidor que sigue gastando.
P.: Es así, pero igual marchen presos. El índice KBW cayó otro 1,40%.
G.G.: Lo que mejoró es la valuación, que le recuerdo que hasta no hace mucho era el motivo de queja favorito. Mientras sea así, el mercado bull no corre peligro.
P.: ¿Qué tranquilizó a las tasas largas? ¿Que la Fed haya salido a aclarar que la suba de fed funds no tiene prisa?
G.G.: No es un dato menor. No se les puede dejar a los bonos el manejo de la política monetaria. Ese fue un error grave de Kevin Warsh que la Fed, como cuerpo colegiado, parece haber corregido.
P.: Un error de principiante.
G.G.: O de alguien que quiere quedar bien con dios y con el diablo, improvisa tomando un atajo y consigue demorar una decisión difícil, pero que se enreda pronto.
P.: Este error ya se enmendó.
G.G.: Ese es el mensaje, todavía extraoficial. Los bonos pueden patalear todo lo que quieran, pero la Fed va a tomar las decisiones examinando la data de la economía sin precipitarse. No va a convalidar la histeria de los mercados.
P.: Como era habitual antes de Warsh.
G.G.: Correcto.
P.: ¿Toda la suba de las tasas largas es una manifestación de histeria?
G.G.: En principio, solo lo que se descremó con tanta facilidad.
P.: ¿Cree que ya vimos lo peor de la suba?
G.G.: Si el crudo Brent se dispara a 120 dólares el barril probablemente no.
P.: De Trump depende entonces…
G.G.: En el corto plazo, sí. En agosto, el presidente y el secretario del Tesoro decían que tenían un acuerdo inminente con Irán. Les preocupaba sobremanera un barril en torno a los 80 dólares en la cercanía de las elecciones. Ahora toleran que cueste 100 dólares aunque estamos a punto de ir a votar. Después de las elecciones, ¿cuál será el límite? En algún momento, las petroleras tendrán que convencerlos de que pueden provocar una catástrofe.
P.: Como lo hicieron en junio cuando Trump firmó el memorándum de entendimiento con Irán.
G.G.: Tal cual.
P.: ¿Y en el más largo plazo? ¿Piensa que la suba de fed funds va a apaciguar el frenesí de la parte larga de la curva?
G.G.: El tercero en discordia es el boom de la IA. No sabemos cuánto pujanza tendrá.
P.: John Williams, el presidente de la Fed de Nueva York, fue la primera voz que señaló que la Fed no tenía urgencia en elevar sus tasas. Y ahora dice que habrá una última subida antes de terminar el año y que no cree que haga falta ninguna en 2027. ¿De eliminar la forward guidance pasamos al otro extremo? ¿Vamos a una descripción increíblemente detallada de la hoja de ruta?
G.G.: Si Williams habla en soledad, no es así. Si tiene compañía, si más voces se suman, ahí puede considerarlo como una posibilidad.
P.: ¿Usted qué cree?
G.G.: A dos de los tres disidentes de julio, aquellos que ya querían retomar la suba de tasas entonces, se los ve demasiado ansiosos como para comulgar con lo que plantea Williams. Lorie Logan de la Fed de Dallas está para gatillar este mes y en diciembre. Quiere medio punto ya. Beth Hammack, de la Fed de Cleveland, está para repetir más de una vez, aunque puede saltearse un mitin.
P.: ¿Cuán representativa es la posición de Williams, entonces?
G.G.: Un retoque en diciembre debería ser el consenso. No hacer nada en 2027, esa alternativa concreta, no lo sabemos.
P.: ¿No es lo que sugiere el mapa de puntos para el año que viene?
G.G.: El mapa de puntos solo muestra la recomendación a diciembre de 2027. Y, en efecto, dicha tasa es la misma que a fin de 2026. Pero ello no excluye la posibilidad de que alguien piense en la necesidad de realizar más subas de tasas, digamos en la primera mitad del año, y revertirlas después.
P.: El mapa de puntos tiene una zona oscura donde no brinda la información que nos da Williams…
G.G.: Así es.
P.: ¿Y por qué cree que Williams es tan explícito? No es lo que se acostumbra.
G.G.: Si uno quisiera tranquilizar a los bonos, sí o sí, esta sería una manera eficaz. Aunque queda claro que no se trata de un compromiso en firme. Las decisiones concretas van a depender de la marcha de la economía en 2027. Williams piensa en un declive pronunciado de las presiones inflacionarias. Pero si el boom de la IA persiste, el recorrido de fed funds será una escalera que deberá seguir sumando peldaños el año que viene.



