Washington - El ministro de Economía, Roberto Lavagna, ocupó casi toda su primera jornada en esta ciudad en la tarea de destrabar un crédito de u$s 500 millones que está reteniendo por el Banco Mundial. Tras las negociaciones mantenidas en distintos niveles de este organismo, el equipo económico se llevó la promesa de contar con los fondos en un plazo breve. El presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, aseguró que la entidad está negociando «vigorosamente» con la Argentina por la aprobación de este retrasado préstamo.
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Para Lavagna, conseguir estos fondos tiene una importancia estratégica. En primer lugar, la idea es que sirvan para mostrar que suben las reservas, que de esta forma volverían a superar los u$s 11.000 millones.
Además, las divisas llegarían justo cuando se está comenzando con el proceso de rescate de cuasi monedas. Como se producirá un fuerte aumento del circulante, el equipo económico prefiere tener respaldo en dólares y evitar cualquier posibilidad de rebrote inflacionario o de presión sobre su cotización cuando faltan pocos días para las elecciones.
Justamente, los técnicos del BM reclamaron más detalles sobre la operación de rescate de cuasi monedas, que aún tiene varias incógnitas. Lavagna arribó ayer a esta ciudad, acompañado por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, para participar de la reunión de Primavera del FMI y el Banco Mundial, que se prolongará hasta el fin de semana.
Estuvo la mayor parte del día en el edificio del BM, donde mantuvo tres reuniones: a media mañana con el vicepresidente para América latina, David de Ferranti, y a la tarde con su titular, James Wolfensohn. Pero un encuentro muy relevante se produjo al mediodía, ya que expuso durante dos horas ante el directorio del organismo. Concurrieron 19 de los 24 directores y estaban todos los que representan a países del G-7. «Hubo un gran reconocimiento por la evolución económica de los últimos meses», aseguraron miembros del equipo económico.
Allí, el ministro hizo un repaso de la evolución de la economía argentina desde la firma del acuerdo con el FMI, en enero, y las perspectivas para los próximos meses. Recibió una gran cantidad de preguntas, muchas de ellas de índole político, referidas a lo que puede esperarse de la economía tras las elecciones y el proceso de transición que se abrirá después de los comicios. Lavagna procuró tranquilizarlos, repitiendo que «se trata de la transición más tranquila de los últimos años». Recién por la noche llegó el turno del FMI. En una cena junto al presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, se encontró con el director del departamento occidental del organismo, Anoop Singh, y su segundo, John Dodsworth.
En una rueda de prensa ofrecida ayer con motivo de la asamblea de primavera del Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), Wolfensohn indicó que la reunión tuvo como objetivo acordar cuáles serán las metas a corto plazo para Argentina.
Tras recordar que el BM ya concedió a principios de este año un préstamo de 320 millones de dólares a Argentina, Wolfensohn apuntó que esta institución considera ahora otro de 500 millones para enfrentar la crisis de divisas del país.
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