El campo ya perdió $ 750 millones por las inundaciones
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Siembra paralizada
Parte del sur de Córdoba, sur de Santa Fe, este de Entre Ríos, norte y sudeste de Buenos Aires padecen trabas en la presente campaña 2001/2001.
Pero el dato más llamativo surge al cotejar la estimación oficial y de ciertos analistas privados sobre producción a fines de setiembre y el valor potencial de dicha supuesta cosecha con las mermas estimadas ahora en recolección y la baja de precios del último mes.
Si bien hoy se dará a conocer una nueva estimación de cosecha oficial, desde el gobierno se llegó a hablar de una cosecha de trigo 01/02 de 20 millones de toneladas cuando apenas se estaba sembrando el cereal y cotizaba en $ 104/t y hasta llegó a valer $ 110/t. En ese momento, toda la cosecha podría llegar a cotizar u$s 2.060 millones. Hoy sólo se esperan 17,5 millones de toneladas de trigo y ronda en $ 100/t, valor que totaliza u$s 1.750 millones y adjudica una pérdida de u$s 310 millones para la producción argentina.
En maíz ocurre otro tanto ya que se estimaba una producción cercana a 16 millones de toneladas cuando el cereal cotizaba en $ 90/t y permitía valuar la cosecha en $ 1.440 millones. Hoy el precio ronda en $ 88 y la cosecha, con suerte, podría alcanzar 15,5 millones de toneladas ($ 1.360 millones), $ 80 millones menos que hace un mes.
El caso más impactante se muestra en oleaginosas. La soja es el grano que supuestamente será elegido para reemplazar la imposibilidad de sembrar maíz y girasol y se cree, por ahora, que se cosechará un volumen de 27 millones de toneladas contra 26 millones previstos inicialmente, según los datos oficiales. Pero la soja cayó $ 11/t (7%) en un mes y su producción potencial rozaba un valor de u$s 4.250 millones mientras hoy apenas acaricia $ 4.100 millones con el probable aumento de cosecha. El girasol fue el único cultivo que aumentó en el último mes y saltó 12% desde $ 166/t hasta $ 186,5 ayer. Su menguada cosecha rondaría en 3,5 millones de toneladas contra los 4 millones previstos en las estimaciones preliminares, hecho que neutralizaría el aumento de ingreso para el país por un ingreso que rondaría en $ 652 millones (contra los esperados $ 664 millones).
Si bien los recortes de producción son asumidos por el informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) -conocido el viernes pasado-no son pocos los analistas que creen que no sólo la Secretaría de Agricultura deberá corregir sus proyecciones. El USDA realiza relevamientos hasta el día 1 del mes así que sus correcciones (merma en maíz y trigo argentino y suba en producción de soja) tampoco tuvieron en cuenta la humedad de las dos últimas semanas.
Por sobreestimar la cosecha y por el exceso de humedad que perjudicó y afectará la evolución de los cultivos más la baja de precios locales se perdieron $ 500 millones en el campo este mes.
Las pérdidas en tambos y en campos ganaderos -que cuentan con terneros de dos meses de parición-podrá calcularse recién en el próximo mes aunque se descarta mortandad de vacunos ya que «hay cultura en el manejo de la inundación y se supone que el traslado de animales a las zonas altas permite ciertas reservas de alimentación», decían conocedores del manejo ganadero.
Epicentro
Sólo en la provincia de Buenos Aires ya reconoce pérdidas de u$s 300 millones por más de 3.500.000 hectáreas sumergidas bajo el agua. En la cuenca media y baja del salado, se advierte que sólo en 15 días llovió 300 mm más de 50% de la media anual.
Buenos Aires es, esta vez, el epicentro de la crisis hídrica que afecta al sector agropecuario. Las precipitaciones no sólo eliminaron el piso preparado para siembra, limpiaron los granos sembrados y pudrieron muchos maíces sembrados tempranamente que ya tenían 20 cm de crecimiento, también provocaron la intransitabilidad de los caminos.
Para los analistas de granos, en tanto, «hay que esperar el repunte de precios por efecto de menores cosechas».
«Cada semana se complica más», admitía ante Ambito Financiero el subsecretario de Agricultura, Gustavo Olverio. «Las últimas lluvias no fueron intensas en las zonas más perjudicadas, pero en este momento la SAGPyA no está calculando pérdidas porque considera que todavía es temprano para evaluarlas ya que se espera un desplazamiento hacia la soja de las áreas no afectadas al maíz», decía el funcionario. En efecto, Oliverio deslizó que para el gobierno la Argentina cosechará 29 millones de toneladas de soja 2001/02. Pero estos datos no son compartidos por todo el mercado: «No todos los campos estarán en condiciones de recibir soja... Además habrá que monitorear el real recorte de producción en maíz con un saldo exportable que podría quedar por debajo de 10 millones de toneladas y podría incidir en el mercado internacional», decía por su parte, Ricardo Baccarín, analista de Panagrícola. En tanto, para el economista Manuel Alvarado Ledesma «ya se prendió también una luz amarilla para la soja. Los precios se fijan muy orientados a lo que fija el USDA y no reflejan las últimas lluvias... habrá que analizar en profundidad las complicaciones en las áreas sojeras de Buenos Aires».



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