Al cierre de la gestión del presidente Néstor Kirchner, en diciembre de 2007, la tercera parte de la población continuará por debajo de la línea de pobreza, situación que estará muy por encima de 28% promedio de la segunda parte de la década de 1990. «A fines de 2005 recuperaremos el nivel de PBI de 1998, pero para que la pobreza vuelva a estar por debajo de 30% o 35% con que finalizó la década del '90 tendremos que esperar unos años más», dijo Alfredo Monza, jefe de la oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en la Argentina, en el marco de la presentación del informe sobre el «Estado de la población mundial 2004», del Fondo de Población de las Naciones Unidas.
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El grado de deterioro que presenta actualmente la situación ocupacional argentina es sumamente severo, y el efecto más inmediato puede observarse en el menor ritmo de crecimiento que exhibe el empleo urbano frente a la expansión de la Población Económicamente Activa (PEA). En tanto, otros indicadores dan cuenta también de este deterioro: la subocupación horaria, la ocupación informal y la contracción del empleo en el servicio doméstico. Según estudios del propio organismo, «en la mejor de las alternativas, al cabo de una década el deterioro ocupacional podría llegar a corregirse en forma significativa pero sólo parcial».
Con la caída de la convertibilidad, la Argentina vio elevado sustancialmente lo que los economistas suelen denominar «piso estructural de la pobreza». Ese umbral se ubicó por encima de 25% hacia fines de los '80, y tras los episodios de hiperinflación trepó a 47,3% de la población en octubre de 1989, para estabilizarse en 20% en la primera mitad de los '90. Desde 1995 en adelante fue subiendo progresivamente hasta 35,4% de octubre, para explotar a 57,5% en octubre de 2002 por los efectos del shock devaluatorio y la profunda recesión de la actividad. «Después de los siete años perdidos entre 1998 y 2005, tenemos que el efecto de las expansiones futuras no alcanzará a compensar el durísimo efecto que tuvo la recesión de 2002 sobre los ingresos de los hogares. Incluso el salario real de 1998 seguirá sin recuperarse hacia fines del año próximo», estimó Monza.
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