Gutiérrez Girault: "Las empresas tienen que refinanciar u$s4.000 millones en 10 meses; poca plata, pero les genera problema grave"

Economía

El economista del IAEF se refirió a las restricciones impuestas por el BCRA. "Uno debería estar pensando que se están tomando un tiempo para terminar de definir el programa económico", dijo y consideró que "el Presupuesto 2021 será una piedra angular".

El economista jefe del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), Alfredo Gutiérrez Girault, estimó que las empresas alcanzadas por la medida del BCRA que las obliga a refinanciar el 60% de sus deudas en el exterior tienen un flujo por pagar de u$s4.000 millones en 10 meses. Afirmó que es “poca plata” para un país como Argentina, pero que la decisión anunciada la semana pasada genera un “grave problema”, por la “débil” posición de las reservas.

A continuación, la charla que Gutiérrez Girault mantuvo con Ámbito.

Periodista: ¿Cómo está viendo que pueden impactar las medidas que tomó el Gobierno para restringir el acceso al dólar?

Alfredo Gutiérrez Girault: Tenemos estas limitaciones a los pagos de deuda que determina que una parte tenga que ser refinanciada. Obviamente es un problema grave para las empresas, independientemente de que la Argentina haya reestructurado la deuda -es un paso favorable- y que haya generado un marco más positivo que el que había antes. Esta norma referida a la deuda privada es una complicación que afecta a la cuestión financiera y que puede afectar al crédito comercial de las empresas. Para Argentina es algo complicado. Argentina tiene una bajísima tasa de inversión, como se sabe, y cualquier cosa que reduzca los mecanismos para financiar la inversión es malo.

P.: ¿Y sobre las medidas en el mercado de cambios?

A.G.G.: Respecto a las medidas que hacen al mercado de cambios, hubo una que a mi juicio es positiva que se podría haber tomado mucho antes. Creo que cuando arrancó la pandemia y era evidente que las empresas iban a tener problemas con la cadena de pagos, la idea de facilitar de alguna manera las operaciones de contado con liqui para el ingreso de fondos del exterior hubiera ayudado mucho. Con una brecha como la que ya había en ese momento la persona que necesitaba traer dólares que tenía en el exterior, legítimos, para transformarlos en pesos y con eso pagar sueldos en momentos en que la empresa estaba totalmente parada, no era lo mismo entrarlos por el CCL a $120 que por el oficial a $70.

P.: ¿Le extrañó que no se adoptara antes?

A.G.G.: Me llamó la atención que no hubiera sido parte del paquete antes. Nosotros tenemos una economía muy dolarizada. El ingreso de dólares lubrica mucho el capital de trabajo, el sistema de pagos y facilita el desempeño de la economía.

P.: En el BCRA afirman que con esto esperan armonizar los pagos del sector privado y los del sector público. ¿Cuál es su opinión?

A.G.G.: Creo que está bien que el Estado mire hacia el Estado, pero cuanto menos se meta con el sector privado es mejor, es un cambio de reglas importante. Muchos seguramente habrán reprogramado ya. Los sectores que quedaron más afectados en sus flujos de caja seguramente deben haber hecho la reprogramación por las suyas. Una empresa de turismo con deuda afuera en abril ya habría visto que se le venía la noche y debería haber tomado las medidas correspondientes.

P.: ¿Tiene estimado cuál es el flujo de pagos a refinanciar?

A.G.G.: Es como siempre le pasa a Argentina. Es poca plata. En 10 meses u$s4.000 millones no parece plata significativa, más tratándose del sector privado, tomando en cuenta que el sector privado también tiene muchos activos externos, pero por otro lado, como estamos en una posición de reservas débil, entonces es un mundo.

P.: En teoría, en promedio, son u$s400 millones por mes…

A.G.G.: Por eso digo que es una pena. Pero hay que recordar que uno de los default de Ecuador fue porque no tenía u$s200 millones en la década del 90. Cuando llega el momento lo que te hace caer es eso.

P.: ¿Podrían las empresas usar activos propios del exterior para cancelar deudas y no tener que refinanciar?

A.G.G.: Las empresas deben tener activos más o menos líquidos en bonos. Tener que salir a venderlos no les generaría mucha alegría. De alguna manera, si se desprenden de esos activos que son relativamente más caros, lo van a tener que reponer a $140, y entonces van a tener que ajustar márgenes de rentabilidad interna para poder recuperarlos a $140, lo cual a la larga termina presionando sobre los precios.

P.: ¿Se podrá revertir la situación de las reservas con estas medidas?

A.G.G.: Me da la impresión de que son medidas que permiten ganar un poco de tiempo. Uno debería estar pensando que se están tomando un tiempo para terminar de definir el programa económico. El Presupuesto 2021 será una piedra angular de ese programa y después habrá otras medidas que tendrán que ver con el programa fiscal y monetario que se conocerán. En materia de reservas, es un parche un poco más grande que el que hay disponible.

P.: ¿Se podría acceder a dinero vía swap chino?

A.G.G.: Se podría echar mano en parte, como ya ha ocurrido en el pasado. El swap es amplio pero para tirar una cifra que no implique todo, se podría disponer de u$s4.000 o u$s5.000 millones para tener un poco más de soltura y dar una señal al mercado. Sería como avisar al mercado que disponemos de u$s19.000 millones y que ya tenemos u$s5.000 millones contantes y sonantes reforzando la posición de reservas.

P.: ¿Qué importancia les asigna a las tensiones políticas en la actual situación?

A.G.G.: Todas las tensiones que aparecen en la portada influyen sobre las decisiones que hay en el mercado de cambios, sobre todo en una economía especialmente complicada que no está en los manuales por el altísimo grado de bimonetización que tienen los argentinos.

P.: ¿Es cumplible el Presupuesto 2021?

A.G.G: Me parece que es bastante optimista en el tema precios. Estamos al revés, tenemos la montaña por delante, y el presupuesto está hecho como si ya la estuviéramos bajando. Pero hay que reconocer que hace 45 días la expansión de la base monetaria se frenó. La meta de actividad uno puede discutir un punto más o menos. Es más consistente. Lo que habrá que ver es cuál va a ser la curva del PBI en 2021, porque lo que figura ahí es un promedio. Eso está influido por el efecto arrastre de la pandemia. A la gente, lo que le cambia la vida es si en diciembre de 2021 la actividad está 10% arriba de lo que estaba en el cuarto trimestre de 2020.

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