GameStop: ¿el ataque minorista es realmente un riesgo o normalidad?

Economía

No fue hasta que se desató la tormenta de la cadena de videojuegos que la atención viró hacia estos traders. Son más influyentes de lo que se cree.

Días atrás el mundo financiero se sacudía con el boom de la casi desconocida acción de GameStop a manos de un ignoto grupo de inversores minoristas nucleados en una cofradía de Reddit y Robinhood, que pusieron en jaque a varios hedge funds e inversores “short” (que apuestan a la baja) y al mercado en su conjunto por lo que se podía venir. Luego otros papeles como AMC, Ford, General Electric, Delta Air Lines, United Airlines se sumaron al ataque minorista. Para muchos las nuevas plataformas de trading -gratuito- como Robinhood (de Vladimir Tenev) pueden terminar fabricando burbujas o siendo la punta de lanza de cientos de miles nuevos pequeños inversores y hasta cumplir, detrás de bambalinas, el rol de un Caballo de Troya de foros de Reddit detonando grandes movimientos del mercado. Algo de estoy ya se veía a mediados del 2020 cuando por ejemplo Hertz después de declararse en quiebra vio como 140.000 inversores de Robinhood agregaron la acción de la empresa de alquiler de autos a sus carteras y así el precio subió más de un 1.000%, o el caso de Kodak que saltó de u$s2 a más de u$s40 cuando 120.000 usuarios la agregaron a sus cuentas. Sin embargo, no fue hasta comenzado 2021 que se puso atención al accionar de este ejército de traders minoristas. Es más, esta fiebre minorista parece no haberse detenido y basta con observar el último relevamiento del BofA que, en una semana para el olvido, las bolsas del mundo registran la mayor entrada semanal de dinero de su historia a través de fondos de renta variable por u$s58.100 millones. Esto da una idea del flujo de dinero diario que se está moviendo en los mercados y del peso que pueden tener un grupo de inversores minoristas que, bien organizados contra el statu quo, podrían infringir serias hemorragias a los fondos de inversión. Si bien Robinhood no revela los activos totales que posee su base de usuarios, ni el número de cuentas comerciales activas, varias fuentes estiman que el número de usuarios registrados ronda los 13 millones. Con un tamaño de cuenta promedio de u$s5.000, los activos totales bajo administración de los operadores de Robinhood ascenderían a u$s65.000 millones. La verdad que dado el tamaño del mercado esta cifra no debería inquietar. Entonces, ¿está exagerando el establishment financiero y político de Wall Street y Washington, o se trata de un nuevo actor o factor de riesgo sistémico? Quizás, el estudio de Philippe van der Beck y Coralie Jaunin del Swiss Finance Institute, “The Equity Market Implications of the Retail Investment Boom” puede arrojar algo más de luz al debate. Los autores se propusieron investigar los efectos de la actividad comercial minorista en el mercado de valores de EE.UU. dentro de un modelo estructural, con el objetivo de cuantificar el impacto de la demanda minorista e institucional en Wall Street (para ello usaron el Enfoque del sistema de demanda para la fijación de precios de activos introducido por Ralph Koijen y Motohiro Yogo).

Lo que encontraron los investigadores del SFI fue que la mayoría de los inversores institucionales, que poseen más del 60% del mercado, tienen una demanda inelástica. Debido a que responden de manera inelástica a los cambios de precios, el pequeño sector minorista puede tener efectos sustanciales en los precios. Los autores demuestran que más del 7% de la variación transversal en los rendimientos de las acciones durante la pandemia se puede atribuir a la demanda de los traders de Robinhood. Además, dicen que, aliviaron la caída del mercado durante el I trimestre de 2020 en un 2% e impulsaron la recuperación en el II trimestre en un 1%. “Dada la estimación de sus activos bajo gestión esto implica un efecto multiplicador de 5”. “Si bien el impacto en los precios se concentra en las acciones de baja capitalización y en la industria de productos básicos de consumo, pueden afectar el precio de algunas grandes empresas, que están en manos principalmente de inversores pasivos”.

Según el estudio, los traders de Robinhood han sido responsables por ejemplo de que el rendimiento bursátil de Ford fuera un 7,5% mayor en el I trimestre 2020 y un 2,75% en el caso de General Electric; y en el II trimestre un 20% para Ford y 15% para Delta Air Lines y United Airlines. Por ende como gran parte de las bolsas está en manos de inversores con una actitud pasiva que está invertida sin importarle el precio, y replican en fondos índice el rendimiento de un selectivo, sin importar el cómo o el cuánto, cuando una minoría que opera a través de plataformas como Robinhood se fija algún objetivo, puede armar flor de alboroto. En el mentado caso GameStop los autores estiman que el multiplicador de los minoristas, según su modelo, es tal que implica que al comprar un 10% de las acciones en circulación provocan un aumento del 57% en el precio de las acciones.

El rol destacado de estos traders lleva a pensar que con más acceso tecnológico, nuevos ingresos familiares por planes de estimulos, la extraordinaria volatilidad observada durante la pandemia puede convertirse en la nueva normalidad.

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