11 de mayo 2005 - 00:00

Gobierno ahora también obliga a industrias a usar menos luz

El gobierno puso en marcha un nuevo programa de ahorro de energía eléctrica con castigos económicos más severos que los vigentes desde julio del año pasado y con mayor exigencia de reducción del consumo, al tiempo que amplió la iniciativa a todos los usuarios, incluyendo industrias grandes y medianas que hasta ahora estaban exceptuadas.

El nuevo programa de uso racional de la energía (PURE) fue aprobado por la Resolución 745 de la Secretaría de Energía. Abarca a los clientes de las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap, que son las únicas que dependen del Estado nacional.

La norma pide a los estados provinciales que adhieran a medidas similares para sus empresas de energía, pero el gobierno no tuvo hasta ahora éxito en convencer a los gobernadores sobre la aplicación de programas de este tipo.

• Vigencias

Por el contrario, en el caso del gas, el programa de precios y castigos se aplica en todo el país porque todas las distribuidoras gasíferas son de jurisdicción nacional al suceder a Gas del Estado. Asimismo, el sistema para el gas tiene vigencia entre mediados de abril y fines de setiembre, que es la época de mayor consumo, mientras para la electricidad el esquema está vigente todo el año.

El programa de uso racional de la energía se fundamenta en la crisis del gas por la cual las centrales que generan electricidad con ese producto deben reemplazarlo por combustibles líquidos que son más caros, y en los problemas de hidraulicidad que se registraron por lo menos hasta el primer cuatrimestre, repitiendo similar situación del año anterior.

El nuevo esquema se aplica a partir de hoy
, luego de la publicación en el Boletín Oficial, para los usuarios residenciales y comerciales cuyo período de facturación comienza en la fecha o en los días sucesivos, mientras el anterior programa seguirá aplicándose hasta que cierre el bimestre en curso, según el caso. Para las industrias, que antes estaban excluidas, el programa empieza a regir desde hoy siempre considerando que las empresas se empiezan a incorporar a medida que inicien su período de facturación.

Los principales cambios en el sistema de premios y castigos son los siguientes:

• El usuario residencial con consumo igual o superior a 300 kW/hora por bimestre (R2) debe consumir 90% de la electricidad que utilizaba en igual bimestre de 2003 para no tener castigo. Antes era 95%.

• Si un consumidor residencial consume 105 kilovatios y en 2003 gastó 100 kW, pagará 105 al valor vigente, pero por los 15 (porque debe consumir sólo 90) que consumió en exceso con respecto al programa pagará un importe igual a dos veces el cargo variable de su categoría.

• Esto implica unos 9 centavos por kilovatio consumido de más, lo que equivale al doble del castigo vigente hasta ahora.

• En igual situación se encuentran las pequeñas demandas que estaban también incluidas en el programa anterior. En cambio, para las industrias que pagan tarifa T2 y T3, medianas y grandes demandas, el castigo por el kilovatio consumido por encima de 90% con respecto a igual lapso de 2004 es igual a un solo cargo variable, porque se considera que este segmento ya tuvo suba en las tarifas que estimula a gastar menos.

• Para las industrias se toma como base 2004 porque fue el período histórico de mayor consumo. Para hogares y pequeñas demandas se compara con 2003, porque es la base sobre la que se pide el ahorro. Además, si se hubiera exigido ahorrar sobre lo ya ahorrado en 2004, podían haber surgido castigos muy fuertes.

• Los premios se otorgan a los que consuman menos de 90% con respecto al bimestre de comparación. Pero ahora se fija un límite:
sólo se premiará hasta un ahorro de 30%, porque se estima que cuando la reducción es mayor a ese porcentaje no es atribuible a la decisión de consumir menos energía (entre las otras razones estaría un prolongado período de vacaciones en hogares o cambio de actividad en comercios e industrias).

• Los premios tienen, además, un tope en dinero equivalente a $ 2.000. Por otra parte, las bonificaciones están acotadas porque se afrontarán con los recursos recaudados por los castigos en cada categoría y para cada distribuidora eléctrica.

• Por ejemplo, si se recaudan $ 1.000 en castigos, y el ahorro en la misma categoría es de 10.000 kilovatios, se pagarán 10 centavos por cada kW ahorrado.

Todo esto implica que no sólo habrá castigos mayores, sino que también los premios serán sustancialmente inferiores a los pagados hasta ahora, los cuales no tenían límites y se prorrateaban entre los usuarios industriales no incluidos en el programa.

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