18 de octubre 2001 - 00:00

IMPSA, al igual que otras compañías de la región, se va afectada por la baja disponibilidad de fuentes de financiamiento

Si bien Standard & Poor's anticipa que, en el futuro, la generación de fondos de Industrias Metalúrgicas Pescarmona S.A.I.C.y.F (IMPSA) debería verse favorecida por el impacto positivo de su proyecto más importante Caliraya-Botocan-Kalayaan Power Project (CBK) en Filipinas, la flexibilidad financiera de la compañía, al igual que una gran parte de las compañías de la región, se ve limitada tanto por factores internos como exógenos. Las actuales condiciones de los mercados financieros, la concentración de la deuda en el corto plazo y el hecho de que no es esperable que IMPSA pueda, en sólo 7 meses, generar internamente los fondos suficientes para cubrir el vencimiento de su bono de US$ 150 millones en mayo de 2002 (de los cuales se encuentran en circulación US$ 137,6 millones, hacen que el pago de este bono dependa, en gran medida, de la posibilidad de la compañía de vender activos y monetizar algunas de sus reservas de valor.

El proyecto de CBK resulta de importancia estratégica para la compañía ya que constituye alrededor del 63% de su cartera de obras (backlog) a julio de 2001. El mismo involucra la modernización de 3 centrales hidroeléctricas, la construcción de una nueva y su posterior operación. La concesión de 25 años asigna a IMPSA un contrato en firme (take-or-pay) con Napocor (National Power Company of the Philippines) para la venta del 100% de la capacidad de generación del proyecto y la provisión de bienes de capital por US$217 millones que forman parte de una inversión total de aproximadamente US$480 millones. El proyecto será financiado con un mix de 75% de deuda y 25% de capital. La porción de deuda se cubrirá con un préstamo sindicado de $351 millones, en cabeza de CBK y sin recurso a los accionistas, cuyo primer desembolso por $160 millones fue efectivizado el 7 de febrero del 2001. Este proyecto es desarrollado en conjunto y por partes iguales por IMPSA y Edison Misión Energy. IMPSA ya ha obtenido el financiamiento del capital el que será desembolsado en el momento requerido.

IMPSA se dedica a la fabricación de bienes de capital (turbinas y generadores) y autopartes (mazos de cables) en Argentina y Brasil así como también a la provisión de servicios de recolección de residuos en Argentina y Colombia y más recientemente al desarrollo de proyectos de generación eléctrica.

La situación competitiva de IMPSA refleja su relativamente adecuada cartera de obras (backlog), que, aunque altamente concentrada, cubre aproximadamente 1,7 veces las ventas de bienes de capital de los 12 meses finalizados a julio del 2001. Por contrapartida, sus negocios presentan una alta correlación con el nivel de actividad de los países donde opera, sus indicadores de cobertura se han deteriorado durante los últimos dos años y la alta proporción de deuda financiera que posee en el corto plazo la enfrenta a riesgos de refinanciación.

En los últimos años el desempeño de IMPSA se ha sufrido un deterioro a causa de una serie de crisis económicas que han afectado los mercados en los que opera la compañía (sobre todo Argentina, Brasil y Asia) desde 1998. Un desarrollo exitoso de CBK y una gradual mejora del resto de las unidades de negocios, tal como se está registrando en la unidad de autopartes que generó EBITDA positivo para los 12 meses cerrados a julio de 2001, debería permitir una evolución favorable de los indicadores de flujo de fondos y cobertura de intereses con EBITDA a niveles más cercanos al 15% y 2,5x en los próximos tres años. Sin embargo la rentabilidad de la compañía seguirá sujeta a la altamente cíclica industria automotriz en economías volátiles y a la concreción de importantes proyectos de capital.

Dejá tu comentario

Te puede interesar