El gobierno de Néstor Kirchner comenzó a colocar a hombres de su confianza en los entes reguladores de los servicios públicos. Los dos primeros nombramientos confirman la tendencia a nombrar patagónicos o funcionarios de los gobiernos de esas provincias, en los puestos que se consideran clave para la administración. En la Comisión Nacional de Comunicaciones que ya estaba intervenida, fue nombrado como nuevo responsable, Fulvio Madaro, quien estuvo vinculado hasta ahora a la empresa de servicios públicos de Santa Cruz y tiene antecedentes en comercio exterior. En la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, también se renovó el interventor y se designó a Roque Lapadula, quien hasta ahora se desempeñaba como secretario de Planeamiento y Desarrollo en Tierra del Fuego.
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Aunque siguen circulando versiones sobre la decisión de intervenir todos los organismos reguladores durante esta semana, lo cierto es que ya fueron renovados dos interventores, y faltaría ahora que el gobierno hiciera lo mismo en el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), que estuvo a cargo de Orlando Caporal, durante el gobierno de Eduardo Duhalde.
En lo que se refiere a los entes reguladores más importantes, quedan además dos situaciones de distinto carácter: la del ETOSS que controla a Aguas Argentinas, por un lado, y la de los entes de luz y gas, por otro.
El ETOSS es un organismo tripartito constituido por seis miembros, de los cuales dos corresponden al Estado nacional, dos a la provincia de Buenos Aires y otros dos a la Capital Federal. El Ejecutivo Nacional sólo puede remover, en este caso, a sus representantes. Uno de ellos, Eduardo Cevallo, que está en el cargo desde el gobierno de Carlos Menem, será reemplazado con seguridad.
Los entes reguladores de luz y gas son un caso aparte porque son los únicos que están constituidos por leyes del Congreso.
En el ente eléctrico, la presidencia está vacante porque hace dos meses venció la prórroga del mandato de Juan Legisa, que había decidido el gobierno de Duhalde por decreto. Los otros directores fueron nombrados por las provincias a través del Consejo Federal de la Energía, tal como lo indica la ley, y el gobierno se metería en un aprieto si los relevara. Por eso se especula con que en este organismo el ministro Julio De Vido impulsaría un decreto nombrando a un tercer director en forma provisoria, hasta que se elija un reemplazante por concurso, tal como lo indica la ley.
En el Enargas, el presidente, Héctor Formica, con mandato hasta el año próximo, fue nombrado por concurso y su designación se aprobó en el Parlamento, por lo cual se especula que también sería difícil para el gobierno renovarlo por un interventor. A Formica lo acompaña un director nombrado provisoriamente por Duhalde. Por eso, en el caso del Enargas, se especula que el gobierno podría remover a ese director y nombrar a un reemplazante y además a un tercero, para permitir el quórum que necesita el organismo para funcionar.
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