7 de noviembre 2001 - 00:00

La Rioja admite ya inminente default

La Rioja admite ya inminente default
La Rioja - El gobierno local admitió ayer que se encuentra ante una inminente cesación de pagos, ya que no puede hacer frente a sus obligaciones con empleados públicos y proveedores, y señaló a la Nación como principal responsable de esta situación por no haber transferido los fondos adeudados de coparticipación y asistencia financiera por un monto superior a $ 85 millones.

Al cabo de una extensa reunión del gabinete riojano presidida por el gobernador Angel Maza, el ministro de Economía, Daniel Aldao, confirmó «la grave situación» financiera anunciando que la provincia «ha agotado todas las herramientas para evitar» un default.

La Rioja reclama a la Nación atrasos en transferencias por casi $ 55 millones en materia de coparticipación, asistencia financiera y otros conceptos, «la mayor parte de ella generada en el último trimestre».

También reclama el pago de otros $ 30 millones por compensación de deudas y fondos destinados a planes de viviendas sociales. «Una virtual cesación de pagos no se produce por problemas internos de administración, sino como una lógica consecuencia de que la Nación no le transfiere los recursos que le corresponden», se defendió Aldao.

Este funcionario anticipó que hoy explicará la situación a los diputados provinciales en una reunión en la que «se definirá una estrategia que apuntale la labor del gobernador para lograr que la Nación atienda sus deudas con la provincia».

El gobierno riojano había advertido en días pasados sobre «serias dificultades» para afrontar el pago de sus obligaciones en caso de que la Nación no transfiera los fondos de asistencia financiera y coparticipación.

«En estas condiciones, el Estado no podrá afrontar obligaciones esenciales como el pago de los sueldos públicos y de los servicios básicos que deben prestarse en áreas sensibles como la salud, la educación y los programas sociales», señalaron fuentes del gabinete riojano, que
alertaron sobre «consecuencias imprevisibles» de esta dramática situación.

Un informe del Ministerio de Economía local indica que para afrontar el pago de los sueldos de los 31 mil empleados estatales, el gobierno de La Rioja necesita, por lo menos, unos $ 25 millones líquidos.

De todos modos, la falta de pago aún no ha paralizado la actividad del Estado porque, por ley, los gremios del sector no pueden disponer medidas de fuerza antes del día 15 de cada mes.

Si bien el Ministerio de Economía riojano aún debe aclarar el «inminente default» lanzado ayer, queda claro que las explicaciones brindadas hasta el momento señalan como única responsable a la Nación por su incumplimiento.

«Hasta el mes de junio de este año, los ingresos de origen nacional a la provincia en concepto de coparticipación eran de cumplimiento normal. Ello permitía financiar gastos prioritarios, entre ellos el pago de salarios, de un modo regular», explicaban ayer desde la cartera económica provincial.

• Aportes

A raíz de la suspensión de los aportes por parte de la Nación -se señaló- fueron tomados «préstamos de la banca oficial a fin de procurar el cumplimiento de las obligaciones esenciales», a la vez que fueron implementados los BOCADE serie A, títulos con canje a la vista, y los BOCADE serie B, con canje a término, los cuales necesitan de un mínimo de recursos para su sostenimiento y se acusa a la Nación por la no transferencia de fondos, que provocaría «serias dificultades a su respaldo».

Se hace notar también que a partir de setiembre comenzó a haber dificultades para el pago de salarios de los empleados estatales y que en el presente mes ya se prevé que será imposible cancelarlos sin la transferencia nacional. Por ley, el gobierno riojano tiene tiempo hasta el día 15 para el pago de salarios.

• Proporción

Cabe aclarar que en La Rioja, de cada 1.000 habitantes, 85 son empleados públicos, relación que solamente es superada por Santa Cruz.

Con el anuncio de ayer, el gobierno riojano está lanzando una clara señal de alerta para la Nación, haciendo notar el alto precio que se puede pagar si continúa el forcejeo por la tan mentada coparticipación federal impositiva.

En el concierto internacional las malas noticias circulan rápido y que provincias argentinas empiecen a caer en (o a anunciar la proximidad de) default significará un nuevo y duro golpe a la confianza que el ministro de Economía
Domingo Cavallo intenta sembrar en los mercados.

Asimismo, el anuncio público de los funcionarios riojanos deja en claro que la discusión por el reparto de los fondos aún está lejos de resolverse entre la Nación y las provincias, a pesar de las medidas dadas a conocer la semana pasada por
Fernando de la Rúa y ratificadas este lunes por Cavallo.

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