Clave: MSCI define el jueves si baja de categoría el mercado argentino

Economía

En la City creen que, si se confirma, esto atraería más fondos en el corto plazo a las acciones locales, aunque advierten por mayor volatilidad. La historia del país con los índices y sus paradojas.

Este jueves, la compañía estadounidense MSCI, que elabora índices bursátiles que orientan las apuestas de grandes fondos de inversión, definirá si las acciones de empresas argentinas permanecen en la categoría de mercados emergentes o si bajan al índice de mercados de frontera, tal como esperan operadores y analistas. La revisión del status de los papeles locales lleva casi dos años y, como se trata de una hoja de ruta para los movimientos de los capitales financieros globales, responde a la reinstalación del cepo cambiario en septiembre de 2019 a lo que luego se sumaron los límites a la entrada y salida de fondos especulativos.

La decisión de MSCI concita la atención del mercado y está marcada por algunas paradojas. Una de ellas es que este descenso podría tener en realidad un efecto positivo de corto plazo para las empresas argentinas al pasar de ser cola de león a cabeza de ratón. Es que, si bien el índice emergente engloba un volumen de inversiones muy superior, el país tiene una ponderación marginal en ese indicador. En cambio, en el de frontera pasaría a tener la mayor participación. Además, el número de acciones incluidas podría incrementarse.

Aunque los motivos principales del rally alcista que vivió la Bolsa porteña las últimas semanas fueron el boom de los commodities y la fuerte recuperación del mercado brasileño, los analistas consideran que la expectativa por la recategorización también incidió. En definitiva, el paso al MSCI Frontera significaría una entrada de flujos financieros en el corto plazo producto de “los reacomodamientos de las carteras de los fondos indexados”, señaló un informe de Portfolio Personal.

Los índices de MSCI se elaboran mediante un conjunto de títulos valores referenciales que buscan reflejar la dinámica de las principales plazas bursátiles del mundo. Y cada categoría, a través de determinadas acciones de distintos países, representa los movimientos de un determinado tipo de mercado: desarrollado, emergente, de frontera. Los inversores utilizan estos indicadores para orientar sus capitales. Algunos fondos directamente ajustan sus carteras a un índice, ya sea porque no cuentan con estrategas o por sus propios reglamentos constitutivos. Esto hace que los papeles incluidos en uno de ellos de por sí reciben un determinado flujo de capitales desde estos fondos, aunque su magnitud depende de la ponderación que el país tenga.

En el MSCI Emergentes, Argentina apenas representa el 0,2% en cantidad de empresas y el 0,1% en capitalización, de acuerdo con un análisis de Invertir Online. Es que en esta categoría participan China, India, Brasil y Rusia, entre otros. De las ocho acciones locales que ingresaron al índice tras el “ascenso” de 2019, solo quedan tres (Globant, YPF y Adecoagro).

En el MSCI Frontera la mayor ponderación hoy la tiene Vietnam, con el 30,1%. Lo siguen Marruecos (11,6%) e Islandia (8,4%). El ingreso de Argentina podría colocarla a la cabeza de este indicador, con alrededor del 20%. “En el pasado supo tener entre un 18 y un 23% de ponderación del índice”, señaló Portfolio Personal. Según Invertir Online, hay ocho firmas argentinas candidatas a integrar esta categoría: Grupo Galicia, Banco Macro, Pampa Energía, Arcos Dorados, Adecoagro, Despegar, Loma Negra y TGS.

Luego de un importante rally alcista que se frenó en las últimas ruedas, el viernes el S&P Merval (principal índice de la Bolsa porteña) medido en dólares cerró en 397,1, es decir, 13,4% más que un mes atrás. Algunos analistas consideran que la reclasificación ya está incorporada en los precios y la duda es si podría haber o no un impulso adicional con la noticia.

El director de Research for Traders, Gustavo Neffa, estimó: “Gran parte ya está descontado. Ahora las acciones están depurando el impulso inicial. Probablemente hayan comprado ya los fondos que tendrían que hacerlo si se confirma la reclasificación porque, salvo YPF, el resto de las acciones no estaban en el índice emergente. Pero posiblemente puedan comprar algo más. Al bajar a frontera no veo que vaya a haber una liquidación de papeles argentinos sino todo lo contrario”.

“No creo que tenga un gran impacto más que algún efecto a corto plazo, como los que se vieron en otras reclasificaciones en los índices MSCI. Lo que va a mover los precios a mediano plazo son los flujos internacionales por mayor demanda para alocar capital en la región, o bien solo en Argentina según lo que ocurra a nivel político y macroeconómico”, señaló Nicolás Rivas, operador de BAVSA.

Además, el mayor flujo de corto plazo no sería la única consecuencia de un potencial paso al MSCI Frontera. “Si esto último sucede, Argentina quedará posicionada como una de las principales economías del grupo, en un mercado en el que los inversores compran y venden con gran velocidad. Tendremos que volver a acostumbrarnos a mayores niveles de volatilidad”, sostuvo un informe de Equilibra. El perfil de los fondos de este índice podría dar lugar a movimientos más abruptos de las cotizaciones.

La experiencia reciente de Argentina con las recategorizaciones de MSCI muestra otra cuestión paradojal. Tras sobrevivir en el índice de emergentes a la peor crisis de su historia, la de 2001/2002, la compañía estadounidense definió su retroceso al de frontera en 2009, luego de un ciclo de crecimiento a tasas chinas. ¿Cómo se explicó el descenso? Por los controles al movimiento de capitales especulativos de corto plazo que aplicaron los Gobiernos kirchneristas.

Apenas asumido, Mauricio Macri levantó el cepo cambiario y liberalizó la entrada y la salida de los flujos financieros, lo que derivó en una disparada de los activos argentinos y en el ingreso masivo de fondos extranjeros para aprovechar las tasas récord y hacer carry trade (la famosa bicicleta).

Sin embargo, el “premio” de MSCI con la vuelta a emergentes recién llegó en mayo de 2019, un año después de que ese modelo explotara con la crisis cambiaria. Solo cuatro meses más tarde, Macri reinstalaría el cepo después de perder las PASO -corrida mediante- y la categoría del país entraría en revisión.

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