3 de diciembre 2000 - 00:00

Para inversores: aún es buen momento para comprar bonos

Pese a las turbulencias que siguen afectando a los mercados financieros, los expertos mantienen su optimismo sobre la evolución de los títulos públicos argentinos. En diálogo con Ambito Financiero, el gerente de inversiones de una de las AFJP líderes aconseja a los ahorristas colocar parte de su dinero en "bonos cortos", es decir aquellos que tienen un vencimiento más cercano. Si el inversor necesita todos los meses retirar dinero para cubrir sus gastos, es preferible comprar BOCON porque pagan intereses mensualmente. En cambio, los BONTES 2001 y 2002 son más recomendables si la intención es no tocar el dinero por uno o dos años. Para los ahorristas que acepten asumir un mayor riesgo, los "bonos largos" (los que vencen dentro de cinco o más años) también son una opción interesante, lo mismo que los fondos comunes con vencimiento fijo.

La rentabilidad promedio del sistema en noviembre va a dar negativa en algo menos de 1% anual", anticipa Gonzalo Jalles, gerente de inversiones de Máxima AFJP, quien advierte que aún los inversores extranjeros no vuelven a los activos argentinos.

Para los inversores Jalles recomienda bonos cortos, sobre todo BONTES 2001 y 2002, y los fondos comunes con vencimiento. Este fue el dialogo que mantuvo con Ambito Financiero.

Periodista: ¿Cuál es su lectura de los mercados?


Gonzalo Jalles:
El mercado está muy chico, muy ilíquido. Se ve que los inversores extranjeros siguen con posiciones muy pequeñas en la Argentina. Históricamente los mercados emergentes en Latinoamérica fueron básicamente México, Brasil y la Argentina. Nuestro país ha per-dido importancia respecto de México y Brasil, y cada vez menos inversores extranjeros están jugando en la Argentina.

P.: ¿Pero han recomprado o siguen liquidando posiciones?


G.J.:
En los últimos tiempos hubo recomendación de algunos bancos de comenzar a achicar la subposición en la Argentina, pero no he visto flujos de afuera. El mercado es chico y si vuelve el flujo externo se va a notar en precios.

P.: ¿Cómo ve el cierre del año y el comienzo de 2001?


¿Hacia dónde van los mercados?

G.J.:
Va a depender de la velocidad... estamos claramente en unos valores que no son de equilibrio. Si uno mira todas las crisis, niveles de spread de más de 800 puntos básicos (sobre la tasa de bonos del Tesoro de EE.UU.), nunca duraron más de un mes, con lo cual va a llegar un punto en que no es sostenible. Creo que se va a encauzar, pero depende de la velocidad que tengan el gobierno y los gobernadores para sacar medidas y en base a eso sale el apoyo del FMI. Vimos que la clase política reacciona cuando «las papas queman»; y ahora estamos un poco lentos...

Señal

P.: ¿Qué le preguntan sus colegas de Wall Street?

G.J.:
Básicamente sobre las reformas y su impacto fiscal. El cambio de los números fiscales para el futuro es importante porque hay que diferenciar si esto es una crisis de liquidez o de crédito. Con las reformas propuestas esto era una crisis de liquidez donde teníamos un problema en los próximos años pero después los números fiscales cerraban, y esto aseguraba que la dinámica de la deuda era decreciente (si se crecía a 2%/3%). Sin las reformas se complica.

P.: ¿Pero qué señal esperan?

G.J.: Que las reformas salgan. Creo que no es sólo por las reformas en sí, sino por si vemos coordinación política y liderazgo. Además de que las medidas son importantes, en sí la aprobación es una señal.

P.: ¿Hay otra cosa más allá de lo local?


G.J.:
Ahora escuchamos que hay ruido en Turquía y algunos miran a Asia. Pero el interrogante más grande hoy es Estados Unidos. Si la desaceleración es lenta o brusca. Los últimos números fueron más bajos que lo esperado y muestran una desaceleración más rápida que la imaginada. Creo que si la Argentina revierte y saca las medidas con fuerza y si se ve algo de claridad en lo político, en este escenario el FMI la apoyaría y en este caso tendríamos que rendir de nuevo menos que Brasil. Esto no es volver a 600 puntos pero sí a 700 puntos. Si baja la tasa me parece que tenemos que ver algo de reactivación porque, a diferencia de otras crisis, esta vez tenemos margen de maniobra propio para recuperar gran parte de lo perdido. Cuando la crisis era externa y nosotros estábamos bien, no había otra que esperar.

P.: ¿Cuál fue la estrategia de inversión en función de este panorama?


G.J.:
Por ejemplo, los bonos tienen rendimientos muy atractivos y nos posicionamos hasta el límite permitido. Si no queríamos mucha exposición, bajábamos la duración (comprar bonos más cortos). Pero creo que los devengamientos de los títulos públicos son muy atractivos y estar afuera es muy caro. Los que salieron con el ruido político estuvieron dos meses fuera del mercado, los precios no se movieron y si no se mueven se pier-de más de un dólar por mes, que es el devengado.

P.: ¿De acá para adelante?

G.J.: No veo grandes cambios, sólo si se concretan los rumores de aumentar los cupos para bonos. En ese caso todos sospechamos que el primer cupo que se tocará es títulos públicos y si ese cupo sube creo que ahí habrá un cambio en las carteras de las AFJP. En este país sigue siendo el título público el activo más rentable por excelencia y lo es porque es el único país del mundo donde los bonos corpora-tivos rinden por debajo del riesgo soberano. Los bonos soberanos siguen siendo la mejor inversión.

P.: ¿Qué bonos le recomienda a un inversor?


G.J.:
Al que no quiera asumir mucho riesgo sin duda bonos cortos, no veo forma que la Argentina no pague, por ejemplo, los BONTES 01, que rinden 13% anual en dólares. Con el paquete del FMI declarado no veo que no se pague, es un negocio redondo. Me gustan todos los bonos cortos (de vencimiento más cercano), pero más los BONTES que los BOCON, porque no generan problemas de reinversión. Ahora bien, depende del individuo ya que si necesita plata para afrontar gastos mensuales, le conviene el BOCON y no tener que vender el bono. La idea es que cuando uno hace una inversión no tenga que volver a operar porque operar es caro. Si la persona no necesita flujo mensual, entonces BONTES 01 y 02, si necesita flujo, BOCON. En caso de bonos largos tiene que ser alguien que esté dispuesto a asumir un poco más de riesgo y que tenga experiencia en inversiones porque puede ver precios menores que los de hoy. Debe estar dispuesto a ver pérdidas de capital transitorias. Lo mejor es la curva media, entre los bonos Global 2005 y 2015. Una buena alternativa también para el inversor son los fondos comunes con vencimientos. Es un producto muy bueno porque no hay costo de compra ni de venta. Cuando compran ya saben cuánto va a rendir. Estos invierten en bonos a un plazo fijo y esperan que venzan. Rinden menos que un bono pero tienen menos dificultades.

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