Milán - El moribundo grupo italiano Parmalat, inmerso en un escándalo financiero a causa de su quiebra, deberá ceder sus acciones en el club de fútbol Parma, anunció ayer el ministro de Industria italiano, Antonio Marzano. La principal empresa láctea de ese país, que admitió un «agujero» contable superior a los u$s 18.000 millones, se encuentra actualmente bajo «administración controlada» (una verdadera intervención estatal). Según dijo el funcionario, «Parmalat tiene que ser reestructurada y volverse más eficiente». El ministro señaló que, en este marco de acción, el grupo tendrá que abandonar sus intereses en el Parma AC, del que posee 98,7% de las acciones. El club está quinto en la tabla de clasificación de la primera división del «calcio». «Lo lamento por los aficionados del club, pero no sé qué tiene que ver el fútbol con la leche», remató el ministro. Marzano reveló que se nombró un comité para supervisar la reestructuración de Parmalat Finanziaria SpA, tarea que le fue encargada al ex máximo ejecutivo de la empresa Enrico Bondi. También se desprenderá de Parmatour, una compañía turística anteriormente controlada por Calisto Tanzi (fundador del grupo).
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