El titular de la Unión Industrial Argentina, José Ignacio de Mendiguren intentó prender la mecha del debate en un tema muy sensible para el sector agroindustrial: las importaciones de alimentos en rubros en el que la Argentina es importante productor y en los que debe competir con los principales exportadores mundiales.
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«La Argentina importó 10 mil toneladas de carne vacuna, 35 mil de carne porcina y 1.600 de hamburguesas desde Uruguay, Brasil y los Estados Unidos durante el último semestre», aseguró entre sorprendido y ofuscado el presidente de la UIA. «Los cortes que entran son, por lo general, los caros. He visto en supermercados cortes de lomo a u$s 2,30 por kilo. Con este valor, se tiran todos los precios hacia abajo de los productores. El precio del novillo llegó a 95 centavos el kilo, pero ahora cayó por debajo de los 80, lo cual es un drama para los productores agropecuarios», dijo ayer De Mendiguren. Estos argumentos, en verdad, tienen varias explicaciones que quitan dramatismo a un sector ya complicado por problemas internos y externos.
La Argentina habitualmente importa carne vacuna desde los Estados Unidos, Brasil y Uruguay en volúmenes pequeños que tienden a cerrar algún negocio puntual de empresas que también suelen exportar alimentos. El crecimiento de la demanda de producto vacuno desde los Estados Unidos se acrecentó, en los últimos años, luego de la apertura del mercado estadounidense de carne para la Argentina. Desde entonces -quizás por reciprocidad comercial -comenzó a incrementarse la importación de mollejas congeladas, un producto bien cotizado en el país que es desechado del menú estadounidense.
Lo cierto es que durante el primer semestre de este año la Argentina importó carne vacuna por 6.208 toneladas peso producto por un valor de u$s 8,6 millones, dichos montos representan una caída de 17% con relación al mismo período del año anterior, según los últimos informes oficiales. En carnes frescas (las más afectadas en sus exportaciones por el problema de la aftosa) las importaciones cayeron 23% en comparación al año pasado.
Origen principal
Uruguay es el principal país de origen de la mercadería importada, con un volumen de 4.405 toneladas de carne vacuna en los primeros seis meses de este año. Los Estados Unidos había colocado 1.604 toneladas (u$s 1.960.000) y Brasil sólo 199 (u$s 361.000). El ingreso de porcinos es uno de los temas de discusión con Brasil.
La cifra manifestada por De Mendiguren queda corta hasta los datos de julio. Durante el primer semestre se importaron desde todos los destinos 38.012 toneladas de productos y subproductos por un valor FOB de u$s 65,8 millones, cifras que representan un alza de 0,8% en producto y 0,5% en valor con relación al primer semestre de 2000.
Brasil se consolida como el principal proveedor pese a la aplicación de derechos compensatorios a algunas empresas luego de comprobarse la venta a valores de dumping. El país vecino colocó 27 mil toneladas de carnes porcinas en la Argentina y aumentó casi 10% sus colocaciones este año pese al arbitraje establecido en el marco del Mercosur.
En cuanto a las denuncias por importación de hamburguesas, según los registros oficiales sólo ingresaron al país 638 toneladas de carnes procesadas (no necesariamente todas hamburguesas) desde Uruguay por un valor de u$s 1,34 millón, volumen que representa casi 24% menos que el registrado durante el primer semestre del año pasado. Según los datos de la Secretaría de Agricultura de la Nación, no ingresó carne procesada desde otros destinos al país.
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