15 de abril 2008 - 00:00

Polémica por el barco regasificador

Se conoció ayer la preocupación de entidades vecinales y asociaciones ambientalistas de Bahía Blanca respecto del impacto en el medio ambiente de la instalación de un barco regasificador de gas licuado en el puerto de Ingeniero White. La inquietud no contemplaría los antecedentes en la materia y sobre todo que se trata de una decisión de jurisdicción nacional que debe resolver el Enargas (Ente Nacional Regulador del Gas).

La falta de intervención de ese organismo, por lo menos por ahora, revela nuevamente que el gobierno prefiere siempre actuar fuera de los ámbitos correspondientes. Según la ley de marco regulatorio del gas y el decreto reglamentario, el almacenaje -entendido como mantener gas en instalaciones subterráneas o no, inyección, depósito, licuefacción y regasificación- es atribución del Enargas.

Existe, además, el antecedente de la planta de «peak shaving» instalada por Gas Natural BAN en la localidad de General Rodríguez entre 1995 y 1996. En esta planta se licúa gas natural, se lo almacena como GNL y se lo regasifica en los días de mayor consumo del invierno. Tiene una capacidad de 2,5 millones de metros cúbicos.

Para la instalación de esa planta, técnicos del Enargas visitaron Inglaterra, donde hay experiencias similares y se contó con el asesoramiento de Gaz de France. El resultado fue que para evitar problemas la población, la planta debía ubicarse a 1.000 metros de cualquier edificación.

Aunque ahora se trata de una planta flotante, hay técnicosque afirman que esa mismanormativa aprobada en su momento por el directorio del Enargas puede extenderse al barco regasificador porque no hay problemas de contaminación. «Aunque el barco regasificador tendrá una capacidad de ocho millones de metros cúbicos, ya sea más o menos gas, las normas son las mismas», dijo un experto.

La misma fuente explicó que «no hay peligro de explosión porque si hay una pérdida se produciría en la atmósfera y el gas se diluiría, al contrario de lo que ocurrirá en un depósito subterráneo».

  • Nube blanca

    El GNL es como el gas natural, pero como está muy concentrado en forma líquida, una eventual pérdida produciría una nube blanca que se diluiría rápidamente, y no traería más problemas que una pérdida de gas en un barrio de Capital Federal. Incluso si hubiera una ocasional llama -lo que sería improbable-, ésta sería más fácil de controlar que en cualquier domicilio.

    En la iniciativa del barco regasificador intervienen ENARSA como unidad ejecutora y mandante, y Repsol YPF como ejecutora por cuenta y orden de la empresa estatal. El convenio entre las partes todavía no se difundió, de forma que aparentemente se estarían negociando el precio del GNL regasificado y las formas y plazo de pago. Podría ser que el dejar avanzar el tema ambiental entre los vecinos se vincule a la falta de acuerdo económico y al escaso aporte técnico que sustenta el proyecto.
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