Por temor a inflación bajó el gasto en enero
Dos herramientas tiene a mano el gobierno para frenar definitivamente el despegue de los precios: dejar de aumentar el gasto público y, también, de mantener el dólar alto. Por lo menos, se nota mayor prudencia fiscal. Trascendió que enero mostrará una disminución del gasto. Sirve en parte: está claro que la otra herramienta no se aplicará (el gobierno está duplicando las compras diarias de dólares).
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El Ministerio de Economía anunciará esta semana un importante nivel de superávit, impulsado más por una baja en los gastos que por una mayor recaudación.
El ahorro de enero estaría, además, en sintonía con lo que el gobierno calculó para todo el ejercicio. Si bien no hay una cifra, 3% del PBI de superávit que figura en el Presupuesto 2006 implicaría un resultado no menor que $ 21.000 millones, una cifra un poco superior a los $ 19.350 millones de 2005, pero cuando el ahorro fue de 3,5%. Si se cumpliera este pronóstico oficial, el promedio mensual que debería obtenerse en la relación ingresosgastostendría que llegar a los $ 1.750 millones, con lo que el dato de enero se ubicaría por encima de esta cifra.
Pero lo preocupante de la última mitad del ejercicio 2005 fue que el gasto creció más de 22%, debido a la aceleración de los giros a las provincias y las obras públicas para enfrentar con éxito las elecciones de octubre. Para este año estas presiones no deberían existir, con lo que oficialmente se espera una evolución declinante del gasto primario en términos del PBI pasando de 22% de 2005 a 20%. En total, serían $ 93.702 millones. En carpeta hay poca obra pública nueva, pero está el mantenimiento de los proyectos en ejecución, lo que no debería implicar presiones.
También se espera un año tranquilo en cuanto a los pagos de los intereses de la deuda, teniendo en cuenta la cancelación de los pagos pendientes al FMI. Sólo si desde el sector público se aumenta fuertemente el gasto, la meta fiscal de 3% del PBI podría no lograrse.
Para febrero se espera una recaudación importante (más de $ 11.000 millones) y de gasto controlado, con lo cual el ahorro fiscal no debería ser menor que $ 1.500 millones. Esto arrojaría para los primeros dos meses del año un superávit acumulado de más de $ 3.200 millones, frente a los 3.032 millones del mismo período de 2005. En esta línea de ahorro tendría que manejarse el gobierno en el resto del año, aprovechando, además, al máximo los resultados de abril y de mayo, tradicional y estacionalmente los más favorables para las cuentas públicas debido a los vencimientos de Ganancias y Bienes Personales.



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