Brasilia (ANSA) - Varig y TAM, las dos más grandes aerolíneas brasileñas, le anunciaron ayer al gobierno que quieren postergar al menos dos años su fusión, pero pidieron poder seguir manteniendo el sistema de vuelos compartidos.
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Las compañías, que controlan 75% del mercado brasileño, hicieron su presentación ante el Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE), que tiene a su cargo supervisar que no haya prácticas monopólicas en Brasil.
Varig y TAM anunciaron, en febrero de 2003, su intención de fusionarse para enfrentar la grave crisis financiera que enfrentaban. Sólo la Varig debía 764 millones de dólares a sus proveedores, y ya había sufrido el embargo de un avión. Como paso previo, el gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva las autorizó a aplicar el sistema de vuelos compartidos, o «code share», que reduce costos operativos. Gracias a este sistema, Varig y TAM cerraron 2003 con ganancias operacionales.
Sin embargo, ahora las empresas consideraron que la fusión no es recomendable ahora, porque necesitaría de un gran volumen de recursos para la reducción de deudas y el saneamiento de pasivos de las aerolíneas. Varig y TAM proponen crear una nueva empresa para administración los vuelos compartidos.
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