Precios en terminal Retiro, más altos que los de Ezeiza
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•Golosinas
Pero, sin duda, comer es lo más caro. Un pebete de jamón y queso cuesta $ 6 en promedio. En el aeropuerto internacional, se puede conseguir a 5,5 pesos en la Terminal A y en un puesto -sin sillas-del mismo Retiro, a $ 2,50. Una pizza individual cuesta $ 6,5; una cerveza $ 5 y una milanesa $ 8,50.
En los negocios de indumentaria y polirrubros, los precios no son tan elevados. Se puede conseguir por ejemplo, ojotas hawaianas a $ 17, cuando en plaza están $ 15 en promedio.
En un restorán de la planta alta del aeropuerto internacional, se puede tomar un capuccino por 4,7 pesos. En Retiro, pero en la planta baja, donde circulan cientos de viajeros, cuesta 4 pesos.
En De los Ayres, un restorán de Ezeiza, se puede pedir un «desayuno continental» que incluye café con leche o té importado, tostadas con queso crema o medialunas, un plato de frutas rojas y tropicales y yogur por $ 8,50. Un triple de jamón y queso y un café con leche en Retiro, cuesta lo mismo.
Sin embargo, en Ezeiza, un café chico cuesta $ 3, precio que en Retiro es 26 por ciento más barato.
«Creemos que es lógico que en Retiro y por la fecha se cobren los precios que se están cobrando», indicó un cliente.
•Ironía
Un empleado de uno de los bares de la terminal de micros explicó irónicamente que «los precios no se cambian hace dos años». Si esto fue así, entonces, Retiro debe haber sido durante la convertibilidad, una de las terminales de ómnibus más caras del mundo. No obstante, en la temporada de verano del año pasado, la gaseosa en Retiro costaba entre $ 2,20 y $ 2,50.
José Luis Galiano, jefe de ventas de Chevallier, indicó que «la cantidad de gente en la terminal es increíble. El recambio es muy grande. Los principales destinos de la segunda quincena son Mendoza, Córdoba y la Costa». Los pasillos de Retiro estuvieron repletos durante todo el día. No se podía encontrar un asiento libre, salvo en los bares.
Los precios de los pasajes se mantienen al mismo nivel.
«Las empresas tuvieron que agregar más refuerzos que para principio de año, cuando para viajar al sur, la lista de espera llegaba a 10 días. Ahora, la espera es de 2 o 3 días y para la costa, se puede conseguir en el mismo día», dijo Galiano.
Otro dato interesante es la cantidad de gente que ayer tuvo una o dos horas de espera y en lugar de caminar con sus valijas o sentarse en un bar de la Terminal, prefirió dejar el equipaje abonando menos de $ 10 en la baulera y comer fuera del lugar.
Los negocios que rodean la terminal y los puestos, cobraban ayer una hamburguesa y una gaseosa, $ 2. Mucha gente los prefirió, a pesar del calor. Otro problema son los carritos. Un turista que viajaba a la costa llegó a las 19 ayer a la estación. Se bajó del taxi y lo esperaba un hombre con un carrito, y le ofreció llevar su equipaje hasta la entrada. Por 40 metros, le cobraron 5 pesos. En el aeropuerto de Cancún, en México, un carrito que el turista puede utilizar durante toda la espera, cuesta 1,5 dólar, casi lo mismo.




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