16 de enero 2003 - 00:00

Precios en terminal Retiro, más altos que los de Ezeiza

Apesar de la gran cantidad de viajeros que trajo el recambio turístico, (o aprovechándose de ello) los bares y cafés de la terminal de micros de Retiro estuvieron ayer, a medio llenar. Es que sentarse a tomar una gaseosa, un café o a comer un sandwich, puede costar hasta 80 por ciento más caro que en cualquier otro lado. Inclusive, poco más barato o igual que en el aeropuerto internacional de Ezeiza.

«No me queda otra que pagar una gaseosa $ 3 acá. Tengo una hora de espera y necesito un lugar donde sentarme. En Colón (Entre Ríos) la misma gaseosa me cuesta entre $ 1,5 y $ 2», se quejó Gabriel Viera, sentado en un bar de la terminal.

Un café en pocillo chico cuesta $ 2,20 con mesa en todos los bares de Retiro y 1,50 pesos, si se quiere estar parado.

El mismo café en un bar del complejo Punta Carrasco cuesta $ 2 y entre $ 1,20 y $ 1,90 en la City porteña.

En los drugstores de Retiro, la Gatorade está a $ 4, igual que en un bar de Ezeiza y 35% más caro que en cualquier quiosco.

•Golosinas

Otras desproporciones son el paquete de chicles Beldent, la cajita de caramelos Tic Tac y el paquete de cigarrillos de 10 unidades, cada uno $ 1,50 cuando en los comercios cuestan ($ 0,8; $ 0,8 y $ 1, respectivamente).

Pero, sin duda, comer es lo más caro. Un pebete de jamón y queso cuesta $ 6 en promedio. En el aeropuerto internacional, se puede conseguir a 5,5 pesos en la Terminal A y en un puesto -sin sillas-del mismo Retiro, a $ 2,50. Una pizza individual cuesta $ 6,5; una cerveza $ 5 y una milanesa $ 8,50.

En los negocios de indumentaria y polirrubros, los precios no son tan elevados. Se puede conseguir por ejemplo, ojotas hawaianas a $ 17, cuando en plaza están $ 15 en promedio.

En un restorán de la planta alta del aeropuerto internacional, se puede tomar un capuccino por 4,7 pesos. En Retiro, pero en la planta baja, donde circulan cientos de viajeros, cuesta 4 pesos.

En De los Ayres, un restorán de Ezeiza, se puede pedir un «desayuno continental» que incluye café con leche o té importado, tostadas con queso crema o medialunas, un plato de frutas rojas y tropicales y yogur por $ 8,50. Un triple de jamón y queso y un café con leche en Retiro, cuesta lo mismo.

Sin embargo, en Ezeiza, un café chico cuesta $ 3, precio que en Retiro es 26 por ciento más barato.

«Creemos que es lógico que en Retiro y por la fecha se cobren los precios que se están cobrando», indicó un cliente.

•Ironía

Un empleado de uno de los bares de la terminal de micros explicó irónicamente que «los precios no se cambian hace dos años». Si esto fue así, entonces, Retiro debe haber sido durante la convertibilidad, una de las terminales de ómnibus más caras del mundo. No obstante, en la temporada de verano del año pasado, la gaseosa en Retiro costaba entre $ 2,20 y $ 2,50.

José Luis Galiano, jefe de ventas de Chevallier, indicó que «la cantidad de gente en la terminal es increíble. El recambio es muy grande. Los principales destinos de la segunda quincena son Mendoza, Córdoba y la Costa». Los pasillos de Retiro estuvieron repletos durante todo el día. No se podía encontrar un asiento libre, salvo en los bares.

Los precios de los pasajes se mantienen al mismo nivel.

«Las empresas tuvieron que agregar más refuerzos que para principio de año, cuando para viajar al sur, la lista de espera llegaba a 10 días. Ahora, la espera es de 2 o 3 días y para la costa, se puede conseguir en el mismo día», dijo Galiano.

Otro dato interesante es la cantidad de gente que ayer tuvo una o dos horas de espera y en lugar de caminar con sus valijas o sentarse en un bar de la Terminal, prefirió dejar el equipaje abonando menos de $ 10 en la baulera y comer fuera del lugar.

Los negocios que rodean la terminal y los puestos, cobraban ayer una hamburguesa y una gaseosa, $ 2. Mucha gente los prefirió, a pesar del calor. Otro problema son los carritos. Un turista que viajaba a la costa llegó a las 19 ayer a la estación. Se bajó del taxi y lo esperaba un hombre con un carrito, y le ofreció llevar su equipaje hasta la entrada. Por 40 metros, le cobraron 5 pesos. En el aeropuerto de Cancún, en México, un carrito que el turista puede utilizar durante toda la espera, cuesta 1,5 dólar, casi lo mismo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar