La industria láctea teme no poder sostener las rebajas en los precios de la leche, queso y yogur que acordó con el gobierno para controlar la inflación, debido a la fuerte presión sindical que sufre el sector, al que se le exige un aumento de 50% sobre los sueldos de todas las categorías de empleados.
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Según explicaron a este diario empresarios del sector, la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) amenazó con comenzar a tomar medidas de fuerza si no se incrementan 50% los sueldos de todos los empleados. Pero los empresarios aseguran que ya hubo un reacomodamiento en todos los escalafones salariales; que desde la caída de la convertibilidad los sueldos del sector lácteo aumentaron 94%; y que mediante una negociación «coherente» están dispuestos a ajustar los salarios teniendo en cuenta la inflación proyectada. De otra forma, un aumento tan pronunciado en los sueldos -advierten- haría imposible mantener los precios actuales de los productos lácteos, y haría peligrar el cumplimiento del trato hecho con el gobierno, con su correlato inflacionario. Fuentes empresarias indicaron que, según el pedido del sindicato, el salario básico de bolsillo podría pasar de alrededor de $ 800 a $ 1.283.Y el aumento alcanzaría a los más de 8 mil empleados que en total hay en el sector.
«Para una empresa grande, un aumento de salarios como el que pide el sindicato implica casi $ 50 millones adicionales al año», dijo el gerente general de una de las principales compañías del país. Y agregó que «la industria láctea tiene una rentabilidad muy baja como para absorber todo ese costo y nosotros no queremos dejar de cumplir con el acuerdo que hicimos con el gobierno».
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