Se abrió diciembre con una incursión del Merval por los 1.003 puntos, en el máximo del día, donde el índice logró arribar a una meta y ahora se está probando el nuevo talle, que deberá recibir ciertos ajustes. Previsible que al llegar a la zona de los cuatro dígitos hubiera que detenerse a depurar, verificándose en la rueda un mínimo de 988 puntos y el cierre en la singular marca de 999...
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Entre puntas, cierto espacio amplio, prueba de una volatilidad presente y el actuar dentro de oleadas de órdenes, que desequilibran los pasajes.
De tal forma, se consiguió una leve suba respecto del final de noviembre, con 0,3 por ciento de mejoría y que cabe dentro de lo neutro, matando los extremos de depresiones y de euforias.
• Escasa base
Lo que más se puede vigilar en estas instancias, el caudal de negocios con que se pueda contar, no respondió a los requerimientos para una decantación más rápida y agregado de nuevos impulsos. Las exigencias son mayores en la columna alcanzada por las cotizaciones, a un paso de duplicar el nivel del Merval de finales de 2002 (con 525 puntos) y en la sesión inicial se contó con unos $ 40 millones para acciones, otros $ 10 millones en certificados, y un fondo de $ 14 millones en las «cauciones». Jornada de «estudio» entre las fuerzas, para que todos se habitúen al nuevo escenario y al nuevo milenio, que puede llevar unos días. Se verá...
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