9 de septiembre 2026 - 15:34

Scott Bessent triplicó la recompra de bonos, pero no convenció al mercado y los rendimientos se disparan

Si bien el Tesoro de EEUU anunció que recomprará u$s6.000 millones en deuda pública, los operadores del mercado parecen haberse sentido decepcionados por el monto y las tasas de los "Treasuries" volvieron a subir con fuerza.

Pese a los esfuerzos de Scott Bessent la reacción del mercado demuestra que algunos inversores esperaban una operación aún mayor.

Pese a los esfuerzos de Scott Bessent la reacción del mercado demuestra que algunos inversores esperaban una operación aún mayor.

World Economic Forum

El Departamento del Tesoro de EEUU anunció que comprará hasta u$s6.000 millones en deuda pública a largo plazo como parte de la primera operación de su programa ampliado de recompra de bonos. Pese a los esfuerzos del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de frenar el reciente aumento de los costes de endeudamiento, la reacción del mercado demuestra que algunos inversores esperaban una operación aún mayor.

Durante el mes pasado, los mercados se vieron impulsados por la preocupación de que Estados Unidos no fuera a poder pagar su deuda, debido al rápido incremento en los rendimientos. "Era absurdo, pero se convirtió en una especie de narrativa dominante", afirmó Bessent en un evento en Texas este martes, en el que también habló de la intervención sobre el yen japonés.

El jefe del Tesoro señaló que, si bien no puede alterar el precio de "equilibrio" de los bonos del Tesoro, su objetivo era frenar los movimientos y evitar que se afianzara cualquier narrativa perjudicial en el mercado de bonos más grande del mundo. “Me estoy asegurando de que no haya un resultado adverso grave”, había dicho en una entrevista el 1 de septiembre.

Los inversionistas y analistas interpretaron el aumento de las recompras de acciones como un reflejo de la inquietud de la administración de Donald Trump ante el aumento de los costos de financiamiento a largo plazo, a pocas semanas de las elecciones legislativas de noviembre.

Por ejemplo, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro hizo que las tasas hipotecarias de EEUU alcancen su nivel más alto en más de un año.

La ampliación del programa de recompra de deuda a largo plazo que llevó a cabo Bessent el mes pasado tomó por sorpresa a los inversionistas, ya que se anunció fuera del calendario trimestral de anuncios del Tesoro.

Esto ha avivado los rumores sobre un nuevo estilo más activo en la gestión de la deuda estadounidense, en contraste con el mantra que el departamento ha mantenido durante mucho tiempo de ser "regular y predecible".

El impacto sobre los bonos

El 19 de agosto, día en que Bessent anunció el nuevo cronograma, dejó abierta la posibilidad de aumentar aún más el monto anunciado esa fecha — u$s4.000 millones —. Esa jugada hizo que los rendimientos cayeran tras el anuncio inicial. Sin embargo, con el correr de los días, las tasas se recuperaron.

El problema para el gobierno norteamericana es que ahora que se conoció cuánto más se aumentó ese monto máximo de recompra, el valor de los bonos comenzó a caer y, con ellos, subieron sus rendimientos. Es decir, se generó el efecto contrario al esperado.

Si bien el nuevo tamaño máximo de recompras triplica la cantidad comunicada inicialmente a los inversores, algunos operadores habían elevado notablemente sus previsiones para la operación de recompra que ocurrirá este jueves.

De hecho, durante esta jornada los bonos del Tesoro de EEUU, que desde hace semanas tienen rendimientos en máximos, operan con subas generalizadas en todos los tramos.

Por ejemplo, el Treasurie a 2 años tiene la tasa más elevada desde julio de 2024, mientras que en el bono a 5 años es el nivel más alto desde abril de ese mismo año y la rentabilidad del bono del Tesoro a 10 años es la más elevada desde octubre de 2023.

Sin embargo, el caso más representativo es la del Treasurie a 30 años, que con un rendimiento de 5,28% se ubica en números no vistos desde la crisis financiera de 2007.

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