Sigue baja inversión: sólo las pymes y de corto plazo
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Un empresario comentaba a este diario que antes compraban turbinas, generadores o calderas a Alemania, y ahora se sustituyen por las chinas, que valen un tercio pero duran dos tercios menos.
Sin embargo, al analizar la composición de las importaciones de bienes de capital desde Brasil, surge que hay un altísimo componente de equipos, como los teléfonos celulares, lavarropas, refrigeradores, televisores y otros aparatos electrónicos, que no implicarán aumentos de la capacidad de producción.
Aproximadamente de los u$s 4.200 millones de bienes de capital importados de Brasil en 2005 se tiene que u$s 2.800 corresponden a material de transporte (autos, camiones y autopartes); u$s 750 millones son máquinas y aparatos eléctricos (sólo u$s 566 millones son celulares); y u$s 650 millones son Artefactos mecánicos (motores, impresoras, lavarropas, heladeras, maquinaria agrícola).
De modo que argumentar que el déficit comercial con Brasil (que en 2005 alcanzó un récord de u$s 3.700 millones) está muy vinculado con el proceso de inversión tiene poco asidero.
El contexto de la inversión que se viene concretando en la industria manufacturera se podría resumir, a grandes rasgos, en que las empresas extranjeras grandes no están aumentando la capacidad; las extranjeras chicas sí lo están haciendo; las nacionales grandes poco y nada; y las nacionales pequeñas sí.
Tanto las grandes nacionales como las extranjeras no invierten en forma significativa por la estabilidad institucional, la restricción energética y el clima de negocios.
Sólo empresas vinculadas a la cadena agroindustrial han ampliado capacidades. Pero, como reconocen detrás de bambalinas, por las altas ganancias de los últimos años se han visto obligados «moralmente» a invertir en el país.
Un sector que se destaca es el de neumáticos, donde se invirtió, por ejemplo, en una planta para abastecer el mercado de reposición de camiones (no hay fabricación local de neumáticos para camiones, todo es importado). Mientras que el negocio de automóviles está atado a la exportación y al comercio intrafirma.
Las nacionales son las que están más recostadas en el ciclo económico y deciden inversiones con el creciente flujo de fondos (la caja). Estas empresas consumen poca energía por lo que compran maquinaria nueva pensando sólo en repagar la inversión en el corto plazo. El abanico de empresas va desde la rama alimentaria hasta metalúrgica. Las inversiones promedio se ubican en torno de los 30.000 a 80.000 dólares. Por ejemplo, maquinaria para envasado de alimentos.
La rama textil muestra un elevado nivel de inversión, sobre todo en hilandería y tejeduría. Pero en este sector se registraron más que nada traspasos de paquetes accionarios. Hubo mucha compra de empresas cerradas en las que se incorporó maquinaria usada de empresas en convocatoria.Y obviamente la clave del negocio es un alto nivel de informalidad. Las inversiones promedio de maquinaria nueva oscilan entre 2.000 y 20.000 dólares.
Hay también una sensación de que, pese al perfil productivo del modelo que persigue el gobierno, todavía el negocio financiero es más redituable ya que hay bonos públicos que ofrecen rendimientos de casi 20% en pesos y otros de 9% en dólares.
Esto indica que la tasa de descuento es muy alta para decidir una inversión y por eso es más atractivo comprar bonos que máquinas, argumentan analistas y empresarios.




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