La soja subió más de u$s9 por tonelada impulsada por la creciente demanda

Economía

El contrato de enero se ubicó en u$s469 ante la reaparición de compras por parte de China.

La de ayer fue una jornada vertiginosa para la soja, logró subir u$s9,6 por tonelada en el mercado de Chicago, para alcanzar así su mayor valor de las últimas semanas al cerrar la rueda muy cerca de los u$s470 por tonelada, más concretamente a u$s469,2. Una vez más aparece el gigante asiático como el impulsor indiscutido de los precios, es que China cerró ayer el cuarto día consecutivo con compras de poroto a Estados Unidos.

“Volvieron a oírse rumores de compradores chinos activos en el mercado estadounidense, en tanto que los fondos operaron como agresivos compradores de contratos, algo que se replicó en las plazas de maíz y de trigo, en medio del brote inflacionario que atraviesa Estados Unidos”, según detalló la consultora agropecuaria y corredora de granos Granar.

También se cotizó en alza el aceite, por nuevas ventas estadounidenses y por la firmeza del mercado mundial de los aceites vegetales de Malasia. Sin embargo, para este subproducto, que llegó a operar con subas mayores a los 25 dólares, el cierre reflejó ganancias mínimas por la caída del valor del petróleo. En este contexto, el USDA confirmó por la mañana una nueva venta de soja a China, por 132.000 toneladas y una venta de aceite de soja a la India, por 30.000 toneladas.

Mientras tanto en el mercado local, la soja disponible se negoció en torno a los u$s360 por tonelada, valor que continúa activando negocios. Según las estadísticas oficiales, durante la semana pasada los productores vendieron cerca de 500.000 toneladas de poroto de la campaña 2020/21. La comercialización ya cubre el 79% de la producción, que representan 34,1 millones de toneladas y el ritmo permanece levemente por encima del promedio de cinco años.

Los altos precios internacionales, sumado además a la continua venta de granos por parte del productor generaron una ingreso de divisas récord en el acumulado anual hasta octubre pasado. Según las estadísticas de las empresas exportadoras de granos y cereales, en total ya se liquidaron poco más de u$s28.087 millones. La cifra refleja un incremento del 66,6% con respecto al mismo período del año pasado y récord absoluto para el mismo período desde comienzos de este siglo.

En tanto, las proyecciones indican que para el bimestre noviembre – diciembre el sector liquidaría alrededor de u$s4.400 millones, impulsado principalmente por las ventas de trigo de la nueva cosecha y maíz.

Justamente los cereales también continúan en la senda alcista y en el caso del maíz, ayer cerró con una suba de u$s1,68 por tonelada, para cerrar la rueda a u$s226,47.

“Luego de caer dos ruedas seguidas, los precios del maíz cerraron en alza en Chicago, en simpatía con la renovada tendencia alcista del trigo y gracias a las compras realizadas por los especuladores, que ven un buen refugio contra la inflación y una buena opción de negocios en los granos.

Al maíz de Estados Unidos la crisis de oferta del trigo le está abriendo la chance de mayores exportaciones, por ejemplo, al limítrofe Canadá, que además de las pérdidas en trigo padeció mermas en las cosechas de cebada y de avena. Otro dato positivo, esperado y bienvenido por el mercado, llegó con el informe semanal de la Administración de Información sobre Energía de Estados Unidos, que elevó ayer la producción de etanol de 1.039.000 a 1.060.000 barriles por día, frente a los 962.000 barriles de igual momento de 2020, en tanto que la existencias del biocombustible las redujo de 20.286.000 a 20.081.000 barriles”, según explicó Granar.

Finalmente, el trigo siguió la tendencia de la soja y el maíz y logró recuperar más de u$s4 por tonelada para terminar la jornada cotizando a u$s302,13. “La demanda global de trigo continúa impulsando los precios en un mercado escaso, luego de la compra de Argelia de 800.000 toneladas cereal originado en Rusia”, señalaron desde la consultora Fyo.

Respecto a lo que viene, el informe de Granar adelanta: “Dado el carácter inelástico de la demanda de trigo, la suba de precios no resulta un factor de inexorable racionamiento, por lo que la actual firmeza menguará cuando la oferta crezca. En ese sentido, si las entradas de las cosechas de Australia y de la Argentina no bastan, junio es la próxima estación y para eso queda mucho camino por recorrer”.

Temas

Dejá tu comentario