Tras más de 18 años, hoy se despide Alan Greenspan

Economía

Washington (Reuters) - Cuando Alan Greenspan cruce la puerta de la Reserva Federal de Estados Unidos hoy, tras 18 años y medio de mandato, ya se habrá asegurado un lugar en la historia de la economía.

Pero, a los 79 años, el jefe de la Fed no lo abandonará todo. Mañana probablemente volverá a retomar el trabajo, esta vez en un nuevo lugar, brindando servicios de asesoría y con compromisos ya en mente.

Su extenso y ampliamente exitoso desempeño en la Fed hizo de Greenspan el más famoso presidente de la historia del banco central estadounidense, respetado en su país y en el exterior por su gran dominio de la economía.

En momentos en que el auge económico de la década de 1990 -una expansión récord que duró diez años en Estados Unidos- había alcanzado la cima, era difícil separar al hombre del mito, y muchos en Wall Street creían que el toque mágico de Greenspan mantendría el crecimiento avanzando indefinidamente.

Si bien esa fe fue puesta a prueba con la explosión de la burbuja tecnológica en el año 2000, seguida por una recesión y un prolongado pesimismo en los mercados, el mundo mantuvo sus elogios hacia él durante los años de menor fortuna.

Greenspan deja su cargo sin entrevistas exitosas con periodistas que las reclaman. Su salida con pocas luces parece estar diseñada para evitar que le quite protagonismo a su sucesor en el cargo,
Ben Bernanke, y también para mantenerse en línea con el estilo de dejar que sus logros hablen por sí solos.

Estos éxitos incluyen su respuesta tranquila a la turbulencia económica que se produjo cuando el mercado bursátil colapsó en octubre de 1987, apenas dos meses después de su llegada a la Fed, y a los quiebres financieros que en 1997 y 1998 tuvieron lugar en Asia y Rusia.

Además, el funcionario debió navegar en medio de los conflictos económicos que sucedieron a los ataques del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos.

• Guía

No obstante, quizá la principal razón para proclamar la fama de Greenspan como banquero central esté relacionada con su ayuda como guía de la economía durante el período de mayor expansión de la historia de su país.

Ese período de extraordinario crecimiento de la década de 1990 fue alimentado, en parte, por un enorme ascenso de las acciones que Greenspan calificó como
«euforia irracional» en 1996, aunque más tarde dijo que no era su rol cuestionar a los inversionistas.

Allan Hubbard
, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, señaló el viernes que el presidente George W. Bush utilizaría la sabiduría de Greenspan en el futuro. «Sus consejos, sus ideas, su sabiduría son apreciadas enormemente», dijo.

Pero el jefe de la Reserva Federal no está exento de críticas. Algunos consideran que permitió que el auge de los precios de las acciones fuera demasiado lejos sin restricciones, y que está dejando una peligrosa burbuja en el mercado inmobiliario del país norteamericano.

La respuesta de Greenspan a la acusación sobre las acciones fue que el banco central carece de las herramientas necesarias para poner fin a las burbujas de precios, aunque puede colaborar en aliviar el daño.

Ex músico de jazz, llegó a la presidencia de la Fed en 1987, tras el mandato de
Paul Volcker, quien se adjudica a sí mismo la hazaña de apagar el incendio provocado por la inflación de finales de la década de 1970 y principios de la década de 1980.

Bajo el gobierno de Greenspan,la Fed bajó más la inflación, con tasas que parecían inimaginables cuando comenzó su mandato.

Greenspan deja a sus espaldas un panorama económico mixto. Si bien el ritmo de crecimiento se desaceleró a fines de 2005, muchos economistas consideran que repuntará este trimestre.

Dejá tu comentario