El petróleo operó en fuerte alza en los mercados de futuros de Londres y Nueva York, donde volvió a superar los 60 dólares el barril, por el temor a un recorte de las reservas de los Estados Unidos a raíz de los huracanes en el Golfo de México.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tras cuatro bajas consecutivas, el crudo subió luego de que el gobieno estadounidense informara que el paso del huracán Dennis obligó al cierre del 96 por ciento de la producción en la región.
Además, los operadores esperan que el próximo reporte del Departamento de Energía de los Estados Unidos mostrará una caída de 2,8 millonnes de barriles en las reservas de crudo de ese país, de acuerdo a un relevamiento realizado a 11 importantes analistas del sector por la agencia Bloomberg.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el crudo WTI para entrega en agosto subió 1,70 dólar, un 2,9 por ciento, para cerrar en 60,62 dólares el barril, y se acercó así al récord histórico de 62,10 dólares del jueves pasado.
En tanto, el crudo Brent para la misma posición se incrementó 1,38 dólar, el 2,4 por ciento, y finalizó en 58,82 dólares el barril en el International Petroleum Exchange (IPE) de Londres.
En cambio, el precio del crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) bajó al comienzo de la semana al cotizar ayer a un promedio de 53,31 dólares, 1,63 dólares menos que el viernes, según informó hoy su secretariado en Viena.
La suba del precio del petróleo en el mercado de Nueva York tiene directa relación con la inestabilidad meteorológica en el Caribe, donde después del paso del huracán Dennis, que obligó ayer a suspender prácticamente toda la producción en el Golfo de México, ahora se acerca la tormenta Emiliy, con vientos de 70 kilómetros por hora.
En la región, existen unas 800 plataformas petroleras, 135 torres y miles de instalaciones más pequeñas, que en total extraen un tercio del petróleo estadounidense; mientras que las refinadoras de Texas, Louisiana, Alabama y Mississippi concentran el 50 por ciento de la capacidad de refinación de ese país.