Diálogos de wall street

Economía

¿Hasta dónde llegará el mercado bull? Con Gordon Gekko discutimos la pregunta del millón.

Periodista: No hay lunes que pase y no traiga una vacuna nueva. El laboratorio Moderna anunció los resultados de la suya. Y cantó más de 94% de eficacia.

Gordon Gekko: Impresionante, aunque no está de más recalcar que son registros preliminares, muy auspiciosos, pero que todavía deben pasar el filtro de la autoridad de regulación.

P.: No me lo explique a mí. Dígaselo a la Bolsa.

G.G.: Ya sé, Wall Street los dio por buenos. Ya los aprobó. Y la vacuna de Moderna tiene el plus de poder guardarse en condiciones de refrigeración muy convenientes.

P.: ¿Qué hacemos? ¿Damos vuelta la página del coronavirus, aunque la infección continúe su curso, corregido y aumentado? ¿O nos bajamos del júbilo de las vacunas, antes que nos demos un porrazo cuando la actividad se resienta por las restricciones sanitarias?

G.G.: Déjelo correr. La tendencia es amiga. Y si surgen dificultades, también nos ayudará la Fed. E inclusive, llegado el caso, la política.

P.: Después de las noticias recientes –una elección pacífica cuando se temía un aquelarre de violencia, la eficacia de las vacunas en fase de investigación- ¿no estamos todos subidos a un mismo barco? ¿No compartimos una misma visión rosada?

G.G.: Es cierto. Apartamos a dos pájaros de mal agüero de un sólo tiro. Y eran los que nos quitaban el sueño. No es un asunto trivial. La reacción se justifica.

P.: De acuerdo, pero, ¿no se exagera? Si uno mira las carteras de los managers profesionales están cargadas de acciones como no sucedía desde enero de 2018. Y las tenencias de cash no dejan de recortarse. Son las menores desde abril 2015.

G.G.: Hay espacio para acomodar una profundización de ambas tendencias. Si teme algún barquinazo, yo también. No lo descarto. Cubrirse, ahora, resulta barato. Las volatilidades bajaron mucho. Y puede canjear exposición larga en activos por opciones de compra. Calls sobre el mismo subyacente, a una fracción del costo.

P.: Esto no terminó, me quiere decir.

G.G.: Hay más hilo en el carretel. Es usual todos los años a partir del Día de Acción de Gracias. Es lo normal después de una elección cada cuatro años. Y además estamos viendo la luz al final del túnel de una pandemia.

P.: Eso ocurre una vez cada cien años. Por lo menos, si hablamos de pandemias críticas.

G.G.: Tal cual. Por eso lo dejaría correr, y desplegar su potencial. Lo que no quita que no vayan a ocurrir cimbronazos.

P.: Pero serán oportunidades de compra.

G.G.: Presumiblemente.

P.: Veo un informe de Bank of America que aconseja vender contra la fortaleza que gana el mercado con cada anuncio positivo referido a las vacunas.

G.G.: La pregunta clave es, ¿cuándo?

P.: Dice el refrán que hay que vender con la noticia. Y el banco apunta un hecho: el nivel de optimismo que detecta es el más alto en veinte años.

G.G.: Interesante. Yo le diría, venda al final del noticiero.

P.: ¿Pueden venir mejores noticias?

G.G.: Sí, claro.

P.: No me imagino bien cuáles.

G.G.: Un paquete fiscal adicional, sin ir más allá de los temas a los que le estamos dando vuelta hace mucho tiempo.

P.: ¿Vendrá rápido?

G.G.: No es inminente. No es seguro que se destrabe fácil. Y quizás nos tengamos que dar un golpe para lograrlo. Ahora es el turno de los republicanos de negarles la sortija de un acuerdo a los demócratas. Cambiaron los roles, y hay mucho enojo.

P.: ¿Nos nos apuran los tiempos? Las ventas minoristas se están quedando sin gas. Dijo hoy (por ayer) Jay Powell que los riesgos de un traspié son grandes. Unos quince estados volvieron a aplicar restricciones de movilidad. Rafael Bostic, de la Fed de Atlanta, señaló que la política económica debe ser más agresiva.

G.G.: El Congreso tiene otros tiempos. Y recién el 5 de enero se sabrá su composición definitiva. Salvo caso de urgencia, no lo atenderán antes.

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