El mercado sin tiempo para recuperar

Edición Impresa

Luego de haber alcanzado máximos históricos y esperando sucesos que hacían pensar en un 2018 relativamente tranquilo con expectativas inflacionarias que parecían ser un tanto ambiciosas ante un escenario convulsionado por las paritarias pero aún no se predecía la tormenta que vino después de la cual el país no puede recuperarse.

El mercado ha quedado encerrado entre dos frentes del cual será muy complicado salir en primer lugar la devaluación del peso argentino, de tener un tipo de cambio de $ 19.50 por dólar a 39$ explica en gran parte lo sucedido, la moneda vale la mitad y en segundo lugar la prima de riesgo por tomar deuda en dólares, el índice EMBI o de Riesgo país de 349 puntos a 762 significa que el costo del dinero aumento casi al doble en términos relativos.

La conclusión es simple: deuda cara y con riesgo cambiario y para el país con un altísimo porcentaje de deuda en moneda extranjera, es recesión para el mercado interno cuyas autoridades monetarias buscan alternativas para luchar contra una inflación que no cede.

Las causas, aumento de la tasa de interés en EEUU, la Reserva Federal de Estados Unidos aumentó en setiembre las tasas de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual a un rango de 2% a 2,25%, su mayor nivel en 10 años, y para 2019 se espera un nuevo aumento a 3,1% lo que indicaría tres nuevas alzas mientras la inflación en Estados Unidos se ubique alrededor del 2%. La guerra comercial entre Estados Unidos y China oficialmente declarada después del memorando el 22 de marzo de 2018 bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974, implica a nuestro país un cuidadoso equilibrio ya que nuestro país necesita de ambos.

En el orden interno el Gobierno pronosticó menor inflación, y obviamente una pequeña disminución del PIB y el equilibrio de las cuentas fiscales en su proyecto de presupuesto para 2019, además de una inflación del país aproximada del 23% en 2019, frente del 42% previsto para este año, y la menor actividad económica llegaría al 0.5% el año próximo, en comparación con la reducción del 2.4% esperada para 2018.

Frente a este escenario y fundamentalmente las altísimas tasas de interés del mercado nacional él mercado se ha quedado sin fuerzas ni tiempo para recuperar quedando a punto de cerrar un año con pérdidas nominales y reales. Indudablemente para las carteras que miden su desempeño en dólares la situación es peor aún.

Veamos desde el aspecto técnico que se observa un soporte en 30.000 puntos, pero con eje en 31.000 y de allí se habilitaron tramos de suba con objetivo en 32.800 puntos, aunque la misma podría ser un nivel de resistencia interesante, coincidente con los .786 de Fibonacci. Se observa que el promedio móvil de 9 días ha sido cortado en forma descendente la de 50 y de 20 con lo que la tendencia seria claramente bajista, la ruptura aparece lejos ya que el volumen no acompaña... No es tema menor la información que nos proporcionan los osciladores clásicos: El estocástico muestra debilidad y el RSI también. Todos los osciladores muestran un claro escenario bajista además del MACD con propósitos de quedarse allí.

Está claro que el escenario internacional tiene una clara influencia como planteamos hasta que el Mercal se despegó del S&P 500 como medida de desempeño de las acciones Norteamericanas.

El escenario externo también afecto a los bonos en dólares que tendrían un horizonte de estabilización a partir del acuerdo con el fondo monetario.

El otro tema es la tasa de interés cuya estructura desvela, en que las altas tasas de interés estarían afectando la curva de rendimientos y el costo del dinero en general, tasas de interés promedio del 60% es insostenible, por lo que todo el sector productivo reclama, además no contribuye a la reactivación.

El BCRA intenta desarmar el efecto LEBAC aparecen bonos en pesos con tasas de retorno atractivas, las Letras del Tesoro Nacional Capitalizables en Pesos (LECAPs), con vencimientos en los próximos doce meses y rendimientos entre 43% y 48% de TNA, son también interesantes, bastante alineadas con el dólar futuro que prevé una devaluación de 42% para 2019, ante este escenario y a pocos días del cierre de año no resta más tiempo para recuperar lo perdido.

Dejá tu comentario