4 de diciembre 2018 - 00:05

A rodar

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  • La antigua expresión “barril sin fondo” parece adecuada para definir la actualidad del mercado automotor. Los datos difundidos ayer por ACARA, con la mayor caída interanual desde la crisis del 2002, muestran que el sector no parece haber encontrado el piso. Las 39.556 unidades patentadas en noviembre, representan el peor mes de la era Macri, por debajo de las 40.644 de diciembre de 2016. El mes próximo -por estacionalidad- va a ser aún peor. Es por eso que en las empresas están corrigiendo los pronósticos para el 2019 hacia abajo. Los más optimistas hablan de un mercado de 650.000 unidades si se cumple la teoría de un primer semestre malo pero, un segundo, mejor. Lo seguro es que el comienzo será negativo por el arrastre de este fin de año durísimo. Los menos optimistas estiman 620.000 0 km o menos. ¿Cuánto menos? No se sabe porqué, volviendo al comienzo, el barril no tiene fondo. pero algunos creen que podrían ser “quinientas mil y pico”.
  • Estos datos fríos tiene su impacto en las empresas, especialmente en las concesionarias. Todos los días llega la información de alguna compañía en crisis. Si se sabe de despidos, como ya adelantó Ámbito Financiero, pero por el momento no hay cierres importantes. Es un tema delicado porque es difícil chequear la información. Cuando corre el rumor de una concesionaria determinada en problemas, la consulta periodística obtiene un no rotundo. Salvo en los hechos consumados, el dueño de ninguna agencia de ventas va a reconocer una situación crítica porque, su confirmación y difusión, empujaría a la concesionaria al abismo definitivo. Tampoco se pueden dar nombres por informaciones que llegan, más allá de que la fuente sea confiable. Más allá de señalar casos concretos, lo importante es remarcar la delicada situación del sector por la caída de ventas. En 2019 se verán las consecuencias.
  • Lo que conviene entender es que el problema no es sólo el momento actual. Después de todo, el mercado está bajando sólo 9% contra el 2017, un año de por si muy bueno. El retroceso no parece ser tan grave si se tiene en cuenta únicamente ese dato. El tema es hacia dónde se iba y dónde se está. Como la expectativa de ventas para este año era cercana al millón de unidades, hubo un crecimiento de estructuras acorde a ese volumen. Ahora que se estima que las ventas del año próximo pueden ser la mitad de lo proyectado, el panorama cambia. Más aún si se tiene en cuenta que hay mucha más competencia. Hay marcas que han decidido competir el liderazgo del mercado y, hasta hace poco, tenían expectativas menores. Otros jugadores de peso que importaban y ahora producen en el país, con un plan de expansión importante. A eso hay que sumarle la llegada de muchas marcas, por ejemplo, el boom chino. Todos para repartiste un mercado en repliegue. Basta mirar la participación de las marcas líderes para entender lo que está sucediendo. Hace 5 o 10 años, la automotriz N°1 tenía una participación de casi 25% de las operaciones. Hoy, lidera con 15%. Eso es la competencia. Aquí es cuando muchos preguntan: ¿por qué no bajan los precios? Ese es otro tema.
  • Hablando de otro tema, las heridas en la asociación de fabricantes por la elección con polémica de la nueva cúpula, siguen estando abiertas. El presidente de una automotriz lanzó ayer una advertencia: “lo que sucedió este año (por la diferencias internas para designar autoridades) fue porque algunos se acobardaron pero el año que viene no va a volver a suceder”. Un anticipo para la próxima elección. Aunque no hay que esperar tanto para ver que las discrepancias continúan. Un ejemplo es la suspensión del Salón del Automóvil. Quienes perdieron la votación están buscando la forma de tener algún tipo de evento del sector. “Hay una Feria del libro. ¿Cómo no va a haber una muestra automotriz” dijo una fuente del sector. Es ahí que surgió la idea de una “feria” que, a diferencia del Salón, apueste a lo dinámico. Como se sabe, se están barajando alternativas. Será algo corto, cuatro o cinco días, y a cielo abierto. Aunque todavía falta mucho por discutir: “no hay dos empresas que piensen igual. Parecen chicos” explicaron en el sector. Es tan forzada la situación que ya una terminal anticipó que no participará.

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