18 de agosto 2023 - 00:00

Pesqueira: “La poesía es una trinchera y su lenguaje es el de la resistencia”

El autor publicó una trilogía de poesías eclécticas y no solemnes que devino en teatro.

CONVIVENCIA. Actrices que encarnan a Alfonsina Storni, Cris Miró, Raffaella  Carrá, Camille Claudel, Rosa Parks, Carmen Amaya, Lola Flores, Chavela Vargas y Camila O’Gorman.
CONVIVENCIA. Actrices que encarnan a Alfonsina Storni, Cris Miró, Raffaella Carrá, Camille Claudel, Rosa Parks, Carmen Amaya, Lola Flores, Chavela Vargas y Camila O’Gorman.

“La poesía hoy es una trinchera, fue el mayor libro de autoayuda que encontré”, dice Francisco Pesqueira, autor de los poemas sobre los que luego escribió la obra “Vestido de mujer”, con dirección de Emiliano Samar y actuaciones de Ana Padilla, Claudia Pisanu, Gabriela Villalonga, Guadalupe D´Aniello, Jazmín Ríos, Paula Basalo y Yamila Ulanovsky.

La obra que pone a convivir a Alfonsina Storni, Cris Miró, Raffaella Carrá, Camille Claudel, Rosa Parks, Carmen Amaya, Lola Flores, Chavela Vargas y Camila O’Gorman se estrena el domingo a las 19 en el Teatro 25 de Mayo. Músicos en vivo: Pepo Labouble y Martín Tello. Conversamos con Pesqueira.

Periodista: ¿Cómo surge este homenaje a estas mujeres?

Francisco Pesqueira: El libro, que es un trilogía, ya era una propuesta muy ecléctica, un mundo amplio. La poesía en mi siempre fue un mundo no solemne, abierto, sin prejuicios. Esas mujeres me habitan. Desde mi infancia tuve un mundo muy alejado del prototipo masculino, siempre digo que Superman no era mi superhéroe sino Mujercitas. Esas mujeres tienen mucho en común por más que las historias y épocas cambiaron y son distintas entre ellas, hay un mundo que las une. Todas tuvieron mucho sufrimiento pero también mucho poderío en todo lo que sembraron.

P.: ¿Qué puede decir de las mujeres que hizo convivir en la obra?

F.P.: Rosa Parks fue una mujer afrodescendiente que decidió quedarse sentada, no pararse en un medio de locomoción y cambió el mundo. Cris Miró fue la primera que se tuvo que bancar cosas muy dolorosas para decir ´yo soy una mujer y pertenezco a este mundo´. A Camille Claudel la conocí con la película de Isabel Adjani y a partir de ahí entré en su mundo de escultora, ese universo teñido por la locura que también habitaba mucho el mío. De chico conocí eso a través de situaciones familiares. Siendo hijo de españoles el universo de Lola Flores o de Carmen Amaya, el canto y el baile, las anécdotas siempre estaban, no eran tiempos de Wikipedia ni Google y esas mujeres estaban presentes en lo familiar. Y Rafaela Carrá fue icónica, como si hubiera bajado un extraterrestre y nos hubiera dado a todos un gran sabor de libertad en el ´78, de hecho la fui a ver al Chateau Carreras. Alfonsina Storni siempre estuvo, escribí una obra de teatro, “Bájame la lámpara” que era el encuentro imaginario entre las mucamas de Storni, Villariño y Alejandra Pizarnik. Camila O´Gorman me llegó primero por el cine de chico y después salí a buscar lo histórico. Chavela Vargas como cantante me atrapa, su visceralidad y la valentía de esta mujer que en la voz transmite lo que representó en su tiempo. Hay muchos más personajes en el libro pero la selección fue entre el director, las intérpretes y yo.

P.: ¿Cuáles fueron las mujeres de su vida?

F.P.: Siempre me sentí muy identificado con Almódovar, Manuel Puig, Federico García Lorca, el mundo femenino siempre me fue más afín, sentía que no tenía lenguaje, que sufría y me sentía más comprendido por una poesía de Pizarnik que cualquier autor consagrado. Siempre hubo mujeres importantes en mi vida, hago el chiste de que siento haber nacido en el país de la mujer maravilla, que tengo contados con los dedos de una mano los hombres significativos de mi vida y en cambio tengo un sinfín de mujeres que me transformaron. La más importante fue mi hermana Mercedes Castiñeira, que era poeta y falleció. Ella me acercó desde Silvio Rodríguez a Marilina Ross, hasta su propio derrotero que me sirvió para construir mi mundo.

P.: ¿Cómo fue ver su libro sobre el escenario?

F.P.: Desde Cinema Paradiso que no lloraba tanto, es un espectáculo con las intérpretes soñadas. Esta obra nace cuando presenté el segundo volumen, las pensé a las siete actrices y lo maravilloso es que todas pudieron y ensayaron mucho teniendo familias, se ocuparon de estar todos los domingos al pie del cañón. Encarnaron la poesía con valentía, jerarquizaron y salieron de lo obvio, las siete tienen el mismo lugar de relevancia y riesgo, entre ellas fueron encontrando los personajes que encarnan. Ojalá que al público le pase algo de lo que me pasó a mi al verla.

P.: ¿Cómo imagina que recibirá el público estas poesías?

F.P.: La poesía transitada por el cuerpo es algo maravilloso y las actrices están viviendo una experiencia mágica. Están transmitiendo un hecho de resistencia, la poesía hoy tiene un lenguaje muy especial. Las siete están ahí paradas como siete guerreras, ángeles, hadas, abanderadas. Me gustaría que el público fuera a nutrirse de este mundo de historias, va más allá de cada personaje, todos estamos habitados por las historias de estas mujeres. La poesía es un vehículo amable para que lleguen directamente al corazón. Además está la música de Ana Prada, Lorena Astudillo y Lorena Basalo.

P.: Además este mes hará un recital de poesía en el Agosto poético del CCC.

F.P.: Haremos poesías que yo dediqué a las poetas Olga Orozco, Marosa di Giorgio, Alejandra Pizarnik, Violeta Parra, Rosalía de Castro, María Elena Walsh, Silvina Ocampo, son dos únicas funciones, es un concierto menos teatral. Se llama “Palabras para ellas”, el 24 y 31 de agosto.

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